Peleas, burlas y acoso: cuándo interviene el adulto
Treinta niños que no se conocen, compartiendo balón y calor durante cinco horas. Lo raro sería que no discutieran. La pregunta útil es qué hace el monitor cuando pasa.
5 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Discutir forma parte del campamento
Un campamento es, entre otras cosas, un curso intensivo de convivencia. Niños de colegios distintos tienen que ponerse de acuerdo sobre quién saca, quién fue eliminado y de quién es el rotulador azul. Esos roces no son un fallo del campamento. Son una de las razones para ir.
Al equipo le toca que ningún roce acabe en daño, que nadie se quede fuera día tras día y que los niños salgan de cada discusión sabiendo algo más que antes. Hace falta un criterio, porque no todo se trata igual.
Tres cosas distintas que desde fuera se parecen
El adulto no hace lo mismo en las tres. Confundirlas es el error más habitual, en un sentido o en otro.
Qué pasa y qué hace el monitor
Un desacuerdo
Un insulto o una agresión
Algo que se repite
Cómo es
Dos niños quieren lo mismo o no se ponen de acuerdo en una regla.
Hay violencia, verbal o física.
Vuelve a ocurrir entre los mismos niños después de haberlo hablado.
Qué hace el adulto
Observa. Si ve que lo están intentando resolver, les deja.
Interviene en el momento, sin esperar.
Lo lleva la coordinación, que repite la mediación e insiste en los compromisos.
Y después
Si no lo consiguen solos, mediación.
Primero se separa y se calma; la mediación viene cuando están preparados.
Conviene que las familias lo sepan y que el equipo lo siga de cerca.
Por qué el monitor no salta a la primera
A veces una familia se extraña de que el monitor viera una discusión y no interviniera. Suele ser deliberado. Nuestro protocolo pide al adulto que, mientras no haya violencia ni peligro, observe y dé espacio cuando hay señales de que los niños están intentando arreglarlo ellos.
Tiene su razón. Un niño al que un adulto le resuelve todos los desacuerdos aprende a ir a buscar al adulto. Uno al que se le deja probar aprende a negociar, a ceder y a decir «eso no me gusta».
Mientras observa, el monitor no se va a otra cosa. Está cerca, mirando, y entra en cuanto ve que no avanzan o que uno de los dos lo está pasando mal.
Una mediación, en tres preguntas
Se hace en un sitio tranquilo y apartado, solo con los implicados y el adulto que media, para que nadie tenga que explicarse delante de un público. El método que usamos se conoce como «puente de la mediación».
Los pasos del puente
1
Antes de empezar: las normasEstamos aquí porque algo nos ha hecho sentir mal y queremos arreglarlo. Se habla de uno en uno y sin gritar. Y no se buscan culpables: se buscan soluciones.
Están tranquilos: se empieza.Siguen muy enfadados: se espera un rato en un sitio tranquilo.
2
¿Qué has visto?Cada uno cuenta su versión. Se pregunta «qué has visto» y no «qué ha pasado» porque cada niño ha vivido una parte. El adulto repite lo que ha entendido para que comprueben que se les ha escuchado.
3
¿Qué has sentido?Los pequeños suelen contestar «mal». Se les ayuda a afinar: triste, enfadado, asustado. Poner nombre a lo suyo les permite entender lo del otro.
4
¿Qué podrías hacer tú para que no vuelva a pasar?La pregunta es sobre uno mismo, no sobre el otro. Las ideas las ponen ellos; el adulto solo ayuda si se atascan.
Si el conflicto es entre varios, cada parte elige a un portavoz. Los niños empiezan uno frente a otro y dan un paso con cada pregunta: terminan más cerca que al empezar.
Lo que suelen proponer ellos
En el conflicto más común, uno molesta a otro: no le deja jugar, le quita la pelota. Estas son las salidas que el protocolo sugiere trabajar.
Quien se ha sentido molestadoDecir con palabras que eso no le gusta. Repetirlo y pedir que pare. Y si sigue, contárselo a su monitor.
Quien ha molestadoEntender que, si un compañero le dice que algo no le gusta, tiene que dejar de hacerlo. Y pedir ayuda a un adulto si nota que no puede frenarse.
Cuando deja de ser una pelea
Una discusión tiene dos partes que quieren algo. Lo que preocupa es otra cosa: que siempre sea el mismo niño el que se queda sin equipo, el que recibe el mote o al que nadie quiere al lado. En un campamento de una o dos semanas eso puede montarse deprisa, y también se puede cortar deprisa, porque los grupos son pequeños y hay un adulto mirando todo el rato.
Aquí el adulto no espera. La ley estatal de protección a la infancia pide a las entidades de ocio que rechacen los insultos y las expresiones degradantes o discriminatorias, que tengan protocolos de actuación y que designen a una persona de referencia, el delegado o delegada de protección, a la que los niños puedan acudir. Y obliga a quien tiene menores a su cargo a comunicar a los servicios sociales cualquier indicio de violencia1.
No vamos a decirte desde aquí si lo que le pasa a tu hijo es acoso; eso requiere mirar el caso concreto y, si hace falta, a un profesional. Sí podemos decirte qué hacer: contárselo a la coordinación el mismo día, con hechos y sin esperar al viernes.
Dudas sobre la convivencia
Mi hijo dice que un niño le molesta. ¿Qué hago?
Cuéntaselo a la coordinación ese mismo día o al siguiente, en la puerta o por escrito, con lo que tu hijo te ha contado. Cuanto antes lo sepa el equipo, antes puede observar y mediar.
¿Castigan a los niños que se pelean?
El protocolo busca soluciones, no culpables. Ante una agresión se interviene de inmediato y se separa; después se trabaja con los implicados qué puede hacer cada uno para que no se repita.
¿Me avisan si mi hijo ha tenido un conflicto?
Un desacuerdo que se resuelve en dos minutos no suele contarse. Una agresión o algo que se repite debe contarse; si no te llega y tu hijo te lo cuenta, pregunta a la coordinación.
¿Pueden expulsar a un niño del campamento?
Depende de las normas de cada organizador, que deben estar en las condiciones de inscripción. Lo razonable es agotar antes la mediación y la conversación con la familia. Pregúntalo si te preocupa.
¿Puedo pedir que le cambien de grupo?
Puedes pedirlo y explicar el motivo. Los grupos se forman por curso, así que no siempre hay otro equivalente, pero la coordinación buscará la manera de que esté bien.
De dónde salen los datos
1 Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia: artículos 16, 47 y 48. Boletín Oficial del Estado. Ver la fuente