Es el único texto del año que un niño escribe sin que nadie se lo mande, a alguien que le importa y con ganas de que se entienda. Se puede despachar en cinco minutos con un catálogo y un rotulador, o se puede convertir en uno de los mejores ratos de diciembre.
6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Antes del papel: a quién, cuándo y cuánto
A quién. Hay casas que escriben a los Reyes Magos, casas que escriben a Papá Noel, casas que escriben a los dos y casas que no escriben. En una fiesta o en un aula, la carta se plantea abierta: cada niño pone en el encabezado a quien escribe en su casa, y quien no escribe a nadie puede hacer una carta de buenos deseos para alguien que quiera.
Cuándo. Pronto. A primeros de diciembre para quien espera el 24, y antes de las vacaciones para quien espera el 5 de enero. Una carta escrita con tiempo se puede pensar, corregir y pasar a limpio; la que se escribe la víspera es una lista.
Cuánto. No existe un número correcto de regalos y no vamos a inventarlo. Cada familia tiene sus costumbres y sus posibilidades. Por oficio, lo que sí ayuda es que el límite se diga antes de empezar a escribir y que sea el mismo para todos los hermanos: «en la carta caben tres cosas» se acepta mucho mejor al principio que cuando ya hay catorce apuntadas. Elegir les cuesta, y es de lo que más aprenden.
Una carta de verdad tiene cinco partes
Es una carta, con todo lo que lleva una carta. La lista de regalos es solo la tercera parte.
Primero
El saludo
«Queridos Reyes Magos», «Querido Papá Noel». Y quién escribe: nombre, edad y dónde vive, para que no haya confusiones.
Segundo
El año
Dos o tres frases sobre cómo ha ido: algo que ha aprendido, algo que le ha costado, algo de lo que está contento. No es un examen de conducta.
Tercero
Lo que pide
Pocas cosas y bien explicadas. Mejor «un juego de mesa para jugar con mi hermano» que un nombre copiado de un anuncio.
Cuarto
Algo para otros
Un deseo para alguien de la familia, para un amigo o para la clase. Es la parte que más les hace pensar.
Final
Gracias y firma
La despedida, el nombre con su mejor letra y, si quieren, un dibujo para el viaje.
Quién escribe y cuánto, según la edad
La carta es la misma. Cambia quién sujeta el lápiz.
Criterio de oficio. Hasta los cinco, dibuja lo que pide y un adulto escribe debajo lo que él dice, con sus palabras. De cinco a siete escribe su nombre y algunas palabras y copia o dicta el resto. Desde los siete hace borrador y carta en limpio, y desde los diez puede escribir además la de un hermano o un primo pequeño.
Cómo se monta la tarde de la carta
Material: folios, un papel bueno para pasar a limpio, sobres, lápiz, goma, colores y pegatinas. Tiempo: media hora con los pequeños y hasta una hora con los de ocho en adelante.
Primero se habla y después se escribe. Diez minutos de conversación, sin papel, sobre qué ha pasado este año y qué les gustaría: de ahí salen el segundo párrafo y el cuarto, que son los que nunca se les ocurren con el lápiz en la mano.
Luego, el borrador. Con los catálogos pasa una cosa curiosa: si están sobre la mesa desde el principio, la carta se convierte en un recorta y pega de veinte fotos. Funcionan mejor al final, para comprobar cómo se llama exactamente algo que ya han decidido pedir.
Por último, la carta en limpio, el sobre con el destinatario y un adulto que la lee entera con el niño antes de cerrarlo. Ese repaso sirve para tres cosas: entender bien lo que pide, comprobar que es para su edad y preguntar «¿de todo esto, qué es lo que más ilusión te hace?». La respuesta casi nunca es lo primero de la lista.
En una fiesta o en clase
En una fiesta, la carta es una buena actividad de llegada: una mesa con papel y sobres a la que se sienta cada niño según entra, sin esperar a nadie. Si después hay visita, llegan a ella con algo en la mano y una frase preparada. En un aula sale mejor una carta de toda la clase, con lo que el grupo desea para el curso: nadie compara listas y sirve para todos. Lo contamos en la Navidad en el cole.
El repaso del adulto: cuatro cosas de cada juguete
Lo que el Portal del Consumidor de la Comunidad de Madrid pide comprobar en cualquier juguete1. Sirve para leer la carta con criterio y para aconsejar a quien pregunte qué pedir.
El marcado CEIndica que el fabricante declara que el juguete cumple los requisitos legales de seguridad. No es un sello de calidad ni significa que una administración haya revisado cada producto, pero es lo primero que hay que encontrar.
La edadLos juguetes que pueden ser peligrosos para menores de 36 meses llevan una advertencia del tipo «No conviene para niños menores de tres años» y un pictograma. Si en casa hay un hermano pequeño, cuenta también para el juguete del mayor.
Las pilasDeben ir en un espacio cerrado que solo se pueda abrir con una herramienta.
La etiquetaNombre o marca, dirección del fabricante o del importador, y advertencias e instrucciones al menos en castellano. En las compras por internet, la edad mínima o máxima de uso tiene que verse antes de terminar la compra.
Echarla al buzón también es parte
Una carta que se queda en un cajón es media carta. En diciembre aparecen buzones reales en plazas, bibliotecas y centros comerciales; hay carteros reales y pajes que recogen las cartas en mano en una tarde señalada; y hay casas donde se deja en la ventana. Cualquiera de las tres vale, y cada familia tiene la suya.
Si vais a entregarla en mano, conviene contarle antes cómo va a ser: habrá fila, puede dar la carta él o podéis darla juntos, y si en el último momento le da apuro, también se puede echar al buzón. Cómo se organiza esa tarde para que la espera no se coma la ilusión está en la visita del cartero real.
Nosotras recomendamos hacerle una foto a la carta antes de echarla, o guardar el borrador con la fecha. Dentro de unos años será de lo poco de estas Navidades que siga en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos regalos se piden en la carta?
No hay una cifra oficial ni una norma. Lo decide cada familia. Ayuda fijar el número antes de empezar a escribir y que sea el mismo para todos los hermanos.
¿A qué edad puede un niño escribir su carta?
Con tres años ya puede hacerla: dibuja lo que quiere y dicta el resto. Hacia los siete la escribe solo, con borrador y carta en limpio.
¿Cuándo hay que escribirla?
A primeros de diciembre si en casa se espera el 24, y antes de las vacaciones si se espera el 5 de enero. Con tiempo, para poder pensarla.
¿Se puede escribir a Papá Noel y a los Reyes?
En muchas casas se hace. Lo habitual entonces es repartir: una carta más corta para cada uno, o una sola cosa para el primero y el resto para enero.
¿Qué hago si pide algo que no es para su edad?
Hablarlo al leer la carta juntos, antes de cerrar el sobre, y buscar entre los dos algo parecido que sí lo sea. La edad recomendada viene en la etiqueta de cada juguete.
De dónde salen los datos
1 Comunidad de Madrid, Portal del Consumidor: «Normas de seguridad para los juguetes» (marcado CE, advertencias de edad, pilas, etiquetado y compras en línea). Actualizado el 30 de julio de 2026. Ver la fuente