Navidad en casa: una comida de mayores con niños dentro
Doce adultos, siete niños de dos a once años, un salón y cinco horas por delante. La comida de Navidad no se parece a un cumpleaños: nadie ha venido a jugar. Con tres decisiones tomadas antes de poner la mesa, los niños tienen su fiesta y los mayores, su sobremesa.
6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Tres decisiones antes de poner la mesa
Dónde comen los niños. La mesa aparte funciona a partir de los cinco o seis años, si hay al menos tres y uno de los mayores hace de anfitrión. Los pequeños comen mejor junto a un adulto suyo, en una esquina de la mesa grande de la que puedan levantarse sin molestar. Lo que no sale es sentarlos a todos en medio y pedirles que aguanten los entrantes, los dos platos y el turrón.
Cuándo es su rato. Un tramo de cuarenta minutos, con hora, en el que la reunión es de ellos: dos o tres juegos y alguien que los lleva. Su sitio está después del postre, cuando los adultos entran en la sobremesa y los niños llevan dos horas esperando.
Qué tienen el resto del tiempo. Una mesa o un rincón con algo que se pueda empezar y dejar: papel y colores, un puzle grande, construcciones, la caja de los adornos por terminar. Abierto desde que llegan hasta que se van.
Una comida de Navidad pensada también para ellos
De la llegada a los abrigos. Los horarios son un ejemplo; el orden es lo que cuenta.
Comida de Navidad con niños, de 13:30 a 18:30
13:30
LlegadaAbrigos a una habitación y niños al rincón de actividad. Los primos que no se ven desde el verano necesitan un rato para volver a conocerse.
14:15
A la mesaLos niños se sirven los primeros y de lo que comen. Pueden levantarse al acabar su plato.
15:15
Rincón y calleMientras los mayores siguen, vuelven a su mesa. Si hace bueno, media hora de parque con dos adultos.
16:15
El rato de los niñosDos o tres juegos en el salón, con los abuelos mirando y quien quiera jugando.
17:00
Merienda y regalosSi hay regalos entre primos, ahora, sentados y de uno en uno.
17:45
Algo tranquiloUn bingo, una película corta o los juguetes nuevos. Aquí empiezan a caer los pequeños.
18:30
DespedidaCon la hora dicha de antemano, para que nadie tenga que arrancar a un niño de un juego a medias.
Criterio de oficio. En una cena, todo se adelanta: los niños cenan antes y su rato va entre el primer plato y el postre de los mayores.
Cuarenta minutos que son suyos
Con una persona que lo lleve es suficiente, y no tiene por qué ser quien ha cocinado. Suele ofrecerse sola: la tía que hace teatro, el abuelo que sabe juegos de cartas, la prima de catorce años. A esa edad, llevar los juegos de los pequeños es una manera estupenda de estar en la fiesta sin sentarse ni con los niños ni con los mayores.
Para elegir los juegos manda el más pequeño que vaya a jugar. Con edades de dos a once, van los que tienen un papel para cada uno: el paquete que pasa de mano en mano con música, en el que un niño de tres años hace lo mismo que su abuela; la estrella escondida, que buscan los pequeños mientras los mayores dan pistas; y un bingo de dibujos para acabar sentados. Tienen su ficha en juegos de Navidad.
Mejor dos juegos bien jugados que cinco empezados. Y conviene parar cuando todavía quieren seguir, porque en el coche de vuelta se acuerdan sobre todo del último rato en el salón.
Qué poner en el rincón de toda la tarde
Cosas que no necesitan adulto, no manchan y admiten que entre y salga gente.
Un mantel de papel para pintarPapel continuo pegado a la mesa de los niños y un bote de ceras. Sirve de mantel durante la comida y de mural después.
Un puzle de todosGrande, de los que no se acaban en una tarde. Cada cual pone tres piezas al pasar.
Un taller sencilloCopos de papel o una bola rellena, sin pintura ni secado. Los pasos están en talleres de Navidad.
Si hay regalos, de uno en uno
Cuando en la reunión se abren regalos, lo que la estropea es la velocidad. Siete niños rompiendo papel a la vez acaban en cinco minutos, nadie ha visto nada y el pequeño llora porque no sabe cuál era el suyo.
Se abren sentados en corro y por turnos, del menor al mayor. Cada uno enseña lo que le ha tocado y da las gracias a quien corresponda, y un adulto va guardando papeles y piezas sueltas en una bolsa por niño, con su nombre. Lleva veinte minutos y es de los ratos más bonitos de la tarde.
Los primos no reciben siempre lo mismo ni en la misma cantidad, porque cada casa tiene sus costumbres y sus posibilidades. Avisarlo antes en el coche («a lo mejor a tu prima le traen más cosas, o menos») ahorra el comentario en voz alta.
Si es una merienda de amigos
Otra cosa es invitar a casa a los amigos de clase una tarde de vacaciones. Ahí sí hay fiesta infantil, y se organiza como tal: dos horas, una actividad central, merienda y hora de recogida en la invitación.
El orden de la tarde es el de cualquier fiesta: llegada con algo que hacer, un juego de moverse, la actividad, la merienda y un final tranquilo. Como actividad central, en estas fechas van bien un taller corto, la carta o tres juegos seguidos. Ocho o diez niños es un buen número para un salón.
Qué puertas se cierran, dónde se juega y cuántos niños caben está en un cumpleaños en casa, y vale igual sin tarta. Conviene preguntar por las alergias en el mensaje de invitación; el detalle está en merienda, tarta y alergias.
Y si un año la reunión es grande, de comunidad de vecinos, de asociación o de empresa, y queréis que alguien se ocupe de los niños mientras los mayores celebran, eso es lo que hacemos con nuestras animaciones de Navidad.
Preguntas frecuentes
¿Mesa de niños o todos juntos?
Mesa aparte si hay tres o más niños de cinco años en adelante y uno mayor que haga de anfitrión. Los menores de esa edad, en la mesa grande y al lado de su adulto.
¿Cuánto aguanta un niño sentado en una comida larga?
Lo que tarda en comerse su plato y poco más. Por eso se les sirve los primeros y se les deja levantarse a su rincón; pedirles toda la sobremesa acaba en riña.
¿Quién se ocupa de los juegos?
Una persona, con nombre, durante un tramo corto. Puede ser un adulto que no cocine o un primo adolescente, que suele hacerlo muy bien.
¿Qué hago si los primos tienen edades muy distintas?
Elegir juegos con un papel para cada edad y dar a los mayores un encargo: esconder, cantar los números o llevar la música.
¿Ponemos una película?
Al final, cuando ya han jugado y merendado, es un buen cierre. Puesta al principio, la reunión de los niños se acaba antes de empezar.
De dónde salen los datos
1 Asociación Española de Pediatría, Comité de Soporte Vital: nota del 23 de diciembre de 2025 sobre atragantamientos en Navidad. Ver la fuente
2 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Atragantamiento en la infancia: prevención y tratamiento». Ver la fuente
3 Comunidad de Madrid, Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112: «Navidad segura» (luces y ornamentos; juguetes seguros). Actualizado el 19 de diciembre de 2025. Ver la fuente