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Día de la Madre: flores de papel, una maceta y una tarjeta

El primer domingo de mayo pide flores, y las de papel tienen dos ventajas sobre las de verdad: las hace el niño y no se marchitan. Cuatro regalos de primavera, con su ficha, para hacer en casa a escondidas o con un grupo entero.

6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Una flor rosa pintada a la acuarela sobre papel blanco, rodeada de pinceles, tubos y pastillas de pintura

Lo difícil es guardar el secreto

En 2027 el Día de la Madre es el domingo 2 de mayo. El regalo del colegio llega a casa el viernes y pasa dos días escondido en una mochila, así que tiene que estar seco, aguantar el viaje y caber en una bolsa.

En casa el problema es otro: alguien tiene que ayudar al niño sin que se entere la persona que lo va a recibir. Suele ser el otro adulto de la casa, un abuelo o un hermano mayor, y agradecerá que la pieza se haga en una sola tarde. De las cuatro de esta página, tres salen en una sentada. La maceta necesita dos, y a cambio es la que más dura.

Cada regalo, a su edad

El tramo marca la edad a la que lo hacen ellos casi entero.

A qué edad sale cada regalo de esta página
3456789101112
La bolsa estampada
con delantal
La maceta pintada
dos sesiones
Las flores de papel de seda
solos desde los siete
La tarjeta con flor
solos

Edades en años. Criterio de oficio.

Flores de papel de seda: un ramo que no se marchita

Desde los cinco años con ayuda y desde los siete solos. Veinte minutos por flor. Papel de seda de dos o tres colores, limpiapipas verdes y tijeras. Con tres flores hay ramo.

  1. Uno

    Apilar

    Seis u ocho rectángulos de papel de seda, del tamaño de una cuartilla, uno encima de otro y bien cuadrados. Mezclar dos colores da flores más vivas.

  2. Dos

    Plegar en acordeón

    Todas las capas a la vez, empezando por un lado corto, en pliegues de dos dedos de ancho. Queda una tira gruesa.

  3. Tres

    Atar el centro

    Se enrolla un extremo del limpiapipas en el centro justo de la tira, apretando. El resto del limpiapipas es el tallo.

  4. Cuatro

    Dar forma a las puntas

    Se recortan los dos extremos de la tira: en redondo para una peonía, en pico para un clavel.

  5. Cinco

    Abrir, capa a capa

    Se abre el acordeón en abanico a los dos lados y se levanta hacia el centro cada hoja de papel, de una en una, primero las de un lado y luego las del otro.

Lo que se tuerce con las flores

El papel de seda se rasga si se tira de él con prisa, así que el último paso va despacio, cogiendo cada capa cerca del centro y no por el borde. Si aun así se rompe una, no se nota: queda escondida entre las demás.

Con menos de seis capas la flor sale pobre, y con más de diez, la tijera infantil no puede recortar las puntas. Otro fallo es el limpiapipas flojo: si el centro no queda bien apretado, las capas se escurren al abrirlas.

Para entregar el ramo, las tres flores se juntan por los tallos y se envuelven en un cono de papel con el nombre escrito.

La maceta pintada: un regalo que hay que regar

Edad: desde los cuatro años. Tiempo: dos sesiones, una para pintar y otra, al día siguiente, para plantar. Material: una maceta pequeña de barro con su plato, pintura acrílica, pinceles, un poco de tierra y una planta pequeña que aguante bien dentro de casa o en el balcón, como una aromática o una suculenta.

El primer día se pinta la maceta por fuera y por el borde. El barro chupa la primera mano, así que el color de fondo se da dos veces, dejando secar entre una y otra. Encima van los dibujos: lunares hechos con el dedo, rayas o las huellas de las manos. Con los pequeños va bien repartir la maceta en franjas con cinta de carrocero, pintar y retirar la cinta cuando seca.

El segundo día se planta: un poco de tierra al fondo, la planta con su cepellón, tierra alrededor apretada con los dedos y un riego corto. En un palo de helado clavado en la tierra, el nombre de la planta y cuándo hay que regarla.

Qué suele fallar. La pintura acrílica no sale de la ropa una vez seca: delantal o camiseta vieja, y las manos se lavan antes de que seque. La témpera es más fácil de limpiar, pero se corre con el primer riego. Y si se planta con la pintura todavía húmeda, la maceta acaba llena de huellas.

La tarjeta con una flor que se levanta

Edad: desde los siete años. Tiempo: cuarenta y cinco minutos. Material: dos cartulinas de distinto color, una algo más pequeña que la otra, papeles de colores, tijeras, regla y barra de pegamento.

Se dobla por la mitad la cartulina pequeña. En el centro del doblez se hacen dos cortes paralelos, separados dos dedos y de dos dedos de largo. La lengüeta que queda entre los cortes se empuja hacia dentro, marcando bien sus pliegues: al abrir la tarjeta, forma un escalón que sale hacia delante.

En la cara delantera de ese escalón se pega la flor, recortada en papel de colores y con el tallo hacia abajo. Después se pega la cartulina pequeña dentro de la grande, que hace de tapa y esconde los cortes, con cuidado de no poner pegamento en la lengüeta. El mensaje va en la mitad de abajo.

Qué suele fallar. Los cortes demasiado largos, que dejan la flor asomando por fuera con la tarjeta cerrada: la lengüeta no debe pasar de la mitad de la hoja. Una flor más ancha que la tarjeta, por el mismo motivo. Y el pegamento en la lengüeta, que la deja pegada a la tapa y ya no se levanta.

La bolsa de tela estampada: con una manzana y una esponja

Edad: desde los tres años. Tiempo: cuarenta y cinco minutos, y un día de secado. Material: una bolsa de tela de algodón lisa, pintura para tela, platos, un cartón que quepa dentro de la bolsa y con qué estampar: media manzana, un trozo de esponja, un tapón de corcho o sus propias manos.

El cartón se mete dentro de la bolsa para que la pintura no pase a la otra cara. La pintura se pone en el plato en capa fina. El sello se moja, se descarga una vez en un papel de prueba y se aprieta sobre la tela sin moverlo. Con media manzana cortada de arriba abajo sale un corazón o una manzana, según el color; con el corcho, lunares; con la esponja recortada, la forma que se quiera.

La pintura para tela se fija como indique el fabricante en el bote, por lo general con la plancha y un paño encima cuando ya está seca. Ese paso lo hace el adulto.

Qué suele fallar. El sello demasiado cargado, que deja un pegote. Olvidar el cartón. Y querer llenar toda la bolsa: cinco o seis estampaciones bien puestas quedan mejor que treinta.

Preguntas frecuentes

¿Qué regalo del Día de la Madre puede hacer un niño de tres años?

Una bolsa de tela estampada con sus manos o con media manzana, o una maceta decorada con lunares hechos con el dedo. En las dos, el adulto prepara y el niño hace.

¿Cómo se hacen flores de papel fáciles?

Con seis u ocho hojas de papel de seda apiladas, plegadas en acordeón y atadas por el centro con un limpiapipas. Se recortan las puntas y se levantan las capas una a una hacia el centro.

¿Con cuánta antelación hay que prepararlo?

La maceta y la bolsa, con tres o cuatro días, porque la pintura tiene que secar. Las flores y la tarjeta se pueden hacer la víspera.

¿Qué pintura uso para la maceta?

Acrílica: agarra en el barro y aguanta el riego. Una vez seca ya no sale de la ropa, así que hace falta delantal y lavar manos y pinceles enseguida.

¿Cuándo es el Día de la Madre?

En España se celebra el primer domingo de mayo. En 2027 es el día 2.

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