Talleres · 6 de 9

Huevos de Pascua: teñirlos, pintarlos y esconderlos

Decorar huevos es un taller de una sola pieza, pequeña, que cabe en una mano y que todos reconocen. Antes de empezar hay que decidir una cosa, porque de ella depende casi todo lo demás: si esos huevos se van a comer o son de adorno.

7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Varios niños pequeños pintan con pinceles alrededor de una mesa, con botes de colores delante

Una fecha que se mueve

En 2027 el Domingo de Pascua es el 28 de marzo. Cae en plenas vacaciones escolares, así que el taller se hace en casa, en un campamento de esos días o en el colegio la semana anterior.

En España la costumbre de los huevos tiene dos caras. En Cataluña, la Comunidad Valenciana y otros sitios del este, la Pascua es la mona, el dulce que regalan los padrinos y que lleva huevos, cocidos o de chocolate. Y desde hace unos años se ha extendido la de pintar huevos y esconderlos para que los niños los busquen. El taller vale para las dos.

Cocido, vaciado o de mentira

La elección depende de dónde se hace el taller y de qué va a pasar después con el huevo.

Tres huevos para decorar
CocidoVaciadoDe mentira
Qué esUn huevo de gallina cocido y frío.La cáscara entera, sin nada dentro.De madera, de cartón o de porexpán.
Se rompeAguanta bien el trato de un niño.Con mirarlo. Es para mayores de nueve años.No.
AdmiteTinte, ceras, rotulador.Pintura y rotulador, con mucho cuidado.Pintura, rotulador, pegatinas; el de porexpán no se tiñe.
Cuánto duraEs comida: unas horas fuera del frigorífico.Años, si no se cae.Años.
Dónde encajaEn casa, con cocina y frigorífico a mano.En casa, con paciencia.En un aula, una biblioteca o un grupo grande.

Criterio de oficio. Para un taller con un grupo, el huevo de mentira es el más práctico: no hay que cocer, no se rompe y sirve aunque en el grupo haya algún niño con alergia al huevo.

Teñir huevos cocidos: agua caliente, vinagre y colorante

Desde los tres años, con un adulto que maneje el agua caliente. Una hora. Huevos de cáscara blanca o clara, colorante alimentario líquido, vinagre blanco, vasos anchos, cucharas, una rejilla o la propia huevera y papel de cocina.

  1. La víspera

    Cocer y enfriar

    El adulto cuece los huevos hasta que estén duros y los guarda en el frigorífico. Al taller llegan fríos y secos.

  2. Antes

    Dibujar con cera

    Con una cera blanca o una vela se dibujan rayas, puntos o el nombre sobre la cáscara. Ahí el tinte no agarra y el dibujo aparece después.

  3. El baño

    Un vaso por color

    En cada vaso, agua caliente hasta cubrir el huevo, una cucharada de vinagre y unas gotas de colorante. Lo prepara el adulto.

  4. Esperar

    De cinco a diez minutos

    El huevo entra y sale con la cuchara. Cuanto más tiempo, más intenso el color. Para dos colores, medio huevo en cada vaso.

  5. Secar

    Sin tocarlo

    Sobre la rejilla o de pie en la huevera, hasta que no manche. Al frotarlo húmedo, el color se va.

Lo que se tuerce al teñir

Los huevos morenos cogen colores apagados; con ellos el tinte luce poco y van mejor los rotuladores. Sin vinagre, el color queda pálido y a manchas. Un huevo que entra en el agua caliente recién sacado del frigorífico puede agrietarse: mejor sacarlos un rato antes.

Y las manos. El colorante alimentario tiñe los dedos durante un día y la ropa para siempre, así que mangas subidas, delantal y un hule en la mesa. Para eso está la cuchara: nadie mete los dedos en el vaso.

Pintar: el huevo no se sujeta solo

Edad: desde los tres años con huevos de mentira. Tiempo: una hora. Material: huevos de madera, de cartón o de porexpán, pintura acrílica o témpera, pinceles finos, rotuladores, palillos de brocheta y un trozo de plastilina o una huevera.

El problema de pintar un huevo es dónde ponerlo. Una solución es la huevera, pintando primero una mitad y, cuando seca, la otra. Con los de porexpán hay otra: pinchar el huevo en un palillo de brocheta y clavar el palillo en una bola de plastilina. Así se pinta entero sin tocarlo.

Con los pequeños van bien las huellas de dedo, que se convierten en pollitos con dos rayas de rotulador, y las pegatinas. Los mayores dibujan cenefas: se divide el huevo en franjas con un lápiz y cada franja lleva un motivo que se repite. Sobre el huevo cocido, los rotuladores normales van bien si solo es de adorno.

Qué suele fallar. La témpera sobre porexpán o sobre madera barnizada resbala; ahí agarra mejor la acrílica, que a cambio no sale de la ropa. Pintar el huevo entero de una vez y cogerlo con la mano. Y el rotulador sobre pintura que no ha secado.

Vaciar un huevo: trabajo de adulto

El huevo vaciado es la cáscara entera, y dura años. Se hace abriendo con una aguja gruesa un agujero en cada punta, uno algo mayor que el otro, rompiendo la yema por dentro con la misma aguja y empujando el contenido hacia un bol. Luego se enjuaga la cáscara y se deja secar.

Con niños, mejor no hacerlo soplando con la boca pegada a un huevo crudo: el adulto lo prepara antes, con una jeringa o una perilla, y los niños reciben la cáscara limpia y seca. Aun así es una pieza para mayores de nueve años, de pulso tranquilo.

La cesta de papel: para llevarlos y para buscarlos

Edad: desde los seis años. Tiempo: media hora. Material: un cuadrado de cartulina de unos veinte centímetros de lado, una tira de cartulina para el asa, regla, lápiz, tijeras y grapadora.

Se divide el cuadrado en nueve cuadrados iguales con dos rayas en cada sentido. Se hacen cuatro cortes: en dos lados opuestos, por cada una de las dos rayas, desde el borde hasta el primer cruce. El cuadrado del centro es el fondo. Se doblan hacia arriba los cuatro lados; los cuadrados de las esquinas, que han quedado como solapas, se pliegan por fuera sobre el lado que tienen pegado y se grapan a él. El asa es la tira, grapada de un lado al otro. Dentro, virutas de papel para que los huevos no se golpeen.

Con la cesta hecha, el taller acaba fuera: alguien esconde los huevos y el grupo los busca. Con edades mezcladas, un color para cada tramo de edad, para que los mayores no vacíen el jardín en dos minutos.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comer los huevos de Pascua decorados?

Solo si se han teñido con colorante alimentario y han estado poco tiempo fuera del frigorífico. Los que se han escondido en el jardín o han servido de adorno varios días no se comen.

¿Con qué se tiñen los huevos?

Con colorante alimentario líquido, agua caliente y una cucharada de vinagre por vaso. El huevo, cocido y de cáscara clara, se deja dentro de cinco a diez minutos.

¿Qué huevos uso para un taller con muchos niños?

De mentira: de madera, de cartón o de porexpán. No hay que cocerlos, no se rompen, se pueden llevar a casa sin frigorífico y sirven aunque haya algún niño con alergia al huevo.

¿A qué edad pueden decorar huevos?

Desde los tres años, con huevos de mentira o cocidos y con huellas de dedo, pegatinas o un baño de tinte que prepara el adulto. Las cenefas con pincel fino salen a partir de los siete u ocho.

¿Cuándo es Pascua en 2027?

El Domingo de Pascua es el 28 de marzo de 2027. La fecha cambia cada año, entre finales de marzo y abril.

De dónde salen los datos

  1. 1 Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN): «Prevenir intoxicaciones alimentarias en verano», normas de higiene para la preparación y conservación de alimentos. Ver la fuente
  2. 2 Reglamento (UE) n.º 1169/2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor: artículo 21 y anexo II (sustancias que causan alergias o intolerancias). Diario Oficial de la Unión Europea, en el BOE. Ver la fuente

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