Extraescolares · 5 de 10

Aprender a caerse antes que a patinar

En la primera semana pedimos a los niños que se tiren al suelo. A propósito, parados y muchas veces. Cuando las familias lo entienden, es la lección que más las tranquiliza. Y también la que más cambia la manera de patinar de un niño.

7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Un niño con casco azul, rodilleras, coderas y muñequeras, en cuclillas sobre sus patines en línea con una mano apoyada en el suelo

Caerse es parte del patinaje, y se puede hacer bien

Todo el que patina se cae. El principiante, porque pierde el equilibrio; el que sabe, porque prueba cosas nuevas. Como no se puede evitar, se entrena. Una caída tiene técnica igual que la tiene un freno, y un niño que la conoce cae donde lleva plástico.

El equipo está pensado para una caída concreta. Los pediatras de Atención Primaria piden para los patines en línea casco, muñequeras, coderas y rodilleras a medida1: tres pares de protecciones que quedan todas en la parte delantera del cuerpo. Así que toca caer hacia delante, que es donde están.

El segundo motivo se ve en cualquier pista. El niño que tiene miedo a caerse patina con las piernas rectas, el cuerpo hacia atrás y los brazos agitándose. Esa postura es la que tira al suelo. El que ha ensayado la caída dobla las rodillas, porque ya sabe lo que hay abajo, y al doblarlas deja de caerse tanto. Por raro que suene, enseñamos a caer para que se caigan menos.

La caída hacia delante, en cuatro tiempos

Se ensaya primero de rodillas, luego de pie y parado, y solo al final rodando despacio. Siempre con todo el equipo puesto y abrochado.

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    Hacerse pequeño

    Doblar mucho las rodillas hasta casi sentarse en los talones, con las manos delante. Cuanto más bajo se empieza, de menos altura se cae. En la pista: «bolita».

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    Rodillas

    Dejarse ir hacia delante y apoyar las dos rodilleras a la vez, o una y enseguida la otra. La carcasa resbala: para eso es dura.

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    Codos

    El cuerpo sigue hacia delante y bajan los antebrazos, con los codos doblados. Las coderas tocan y frenan el tronco antes de que llegue la cara.

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    Manos que deslizan

    Palmas abiertas, dedos estirados y un poco levantados, y a patinar con las manos por el suelo. La placa de la muñequera hace de trineo. La cabeza, arriba, mirando al frente.

Tres palabras y un juego

Con un grupo de pequeños, cuatro tiempos son muchos. Se quedan en una cantinela que se repite en voz alta mientras se hace: «rodillas, codos, manos». Al cabo de dos semanas la dicen ellos solos. Es lo que buscamos, que el día que pierdan el equilibrio de verdad el cuerpo ya tenga algo aprendido que hacer.

Para ensayarla sin que parezca un castigo se juega. El monitor dice «¡al suelo!» en mitad de cualquier ejercicio y gana quien hace la caída más despacio y mejor colocada, no quien llega antes. O se juega a las «estatuas que se derriten»: cada uno se va derritiendo desde la postura base hasta quedar tumbado, pasando por los tres apoyos.

Después se levanta. Una caída bien hecha termina boca abajo y de ahí se pasa a estar de rodillas, que es justo la posición desde la que se enseña a ponerse de pie: un patín al suelo, las dos manos sobre esa rodilla y arriba. Lo contamos en La primera clase de patinaje. Caer y levantarse se practican juntos, como un solo movimiento de ida y vuelta.

Los cuatro fallos que corregimos cada octubre

Salen en casi todos los grupos, y casi siempre en este orden.

La caída: qué falla y cómo se corrige
Qué se veQué se le dice
Cae de pie, sin agacharseSe tira al suelo desde arriba, tieso, y las rodillas golpean en vez de apoyarse.«Primero bolita.» Se ensaya solo el primer tiempo: bajar y tocar el suelo con las manos sin caer.
Cierra los puñosApoya los nudillos o los dedos doblados. La placa de la muñequera no llega a tocar.«Enséñame las palmas.» Se practica de rodillas: palmas al suelo y empujar para que resbalen.
Para con los brazos rectosClava las manos y bloquea los codos, como para hacer una flexión.«Las manos patinan.» Las palmas no frenan: se deslizan hacia delante hasta quedar tumbado.
Se echa hacia atrásAl perder el equilibrio se estira y saca el culo. Es el instinto, y el fallo que más cuesta quitar.«Tócate las rodillas.» Agarrarse las rodillas con las manos baja el cuerpo y lo trae hacia delante.

Correcciones de oficio, de las que usamos en la pista. Cada monitor tiene sus palabras; el gesto que se busca es el mismo.

La caída hacia atrás: la que se intenta no tener

Detrás no hay rodilleras. Por eso la primera defensa contra la caída hacia atrás es no llegar a ella, y eso se consigue con la postura: rodillas dobladas, manos delante, peso sobre el centro del patín. El niño que patina así, si se desequilibra, se va hacia delante.

La segunda defensa es un reflejo que se entrena: en cuanto note que se va, agacharse y agarrarse las rodillas. Con el cuerpo recogido, muchas veces el equilibrio vuelve solo. Y si no vuelve, la caída es desde muy poca altura.

Para las veces en que aun así toca, se enseña a no caer plano. Desde la postura de bolita, dejarse sentar hacia un lado, sobre una nalga, con la barbilla pegada al pecho para que la cabeza no vaya hacia atrás, y sin poner las manos por detrás de la espalda. Se ensaya parado y desde abajo del todo, casi sentado ya, sobre un suelo liso.

Aquí es donde el casco se gana el sitio. Los mismos pediatras señalan que la parte de atrás de la cabeza es la que más se lesiona en los deportes sobre ruedas, y por eso prefieren el casco que la cubre1. Cómo se elige y cómo se ajusta está en Casco y protecciones.

Una niña con casco azul, rodilleras y muñequeras negras, agachada sobre sus patines en línea con los brazos apoyados en las rodillas, sonríe en un camino con árboles

El miedo

Cómo se le va el miedo a caerse

No se le va porque alguien le diga que no pasa nada. Se le va cuando lo comprueba. Por eso la caída se ensaya primero de rodillas, donde no hay altura ninguna: palmas al suelo, deslizar, tumbarse. Luego desde bolita. Luego desde la postura base. Cada escalón es un poco más alto que el anterior y ninguno da un susto.

Al niño miedoso le ayuda mandar él. Que decida cuándo se tira, que cuente «una, dos y tres», que elija si hoy lo hace desde bolita o desde de pie. Y le ayuda mucho ver a un adulto hacerlo: en clase, la primera caída del curso la hace el monitor.

En casa se puede practicar sin patines, de rodillas sobre una alfombra y con las protecciones puestas, como un juego de quién resbala más. Lo que no ayuda es gritar «¡cuidado!» desde la valla cada vez que se tambalea. Oye que hay un peligro, se estira para mirar quién grita y entonces sí se cae.

Lo que cambia cuando ya sabe caer

Se nota en una cosa pequeña: deja de mirarse los pies. Levanta la cabeza, dobla las piernas y empieza a probar. Es el momento de enseñarle a parar, porque caerse es el plan B y el plan A es no tener que usarlo. Los tres frenos de iniciación están en Cómo se frena con patines.

La caída no es de esas cosas que se aprenden una vez y ya está. En clase vuelve cada cierto tiempo, a más velocidad y dentro de juegos, porque el cuerpo crece y lo que servía con seis años hay que reajustarlo con nueve. Lo que es la actividad a lo largo del curso está en la ficha de la extraescolar de patinaje.

Dudas sobre las caídas

¿Cómo hay que caerse cuando se patina?

Hacia delante y desde abajo: se doblan mucho las rodillas, se apoyan las rodilleras, luego los codos y al final las palmas abiertas, que resbalan sobre las muñequeras. Con la cabeza levantada.

¿Y si se cae hacia atrás?

Lo primero es evitarlo con la postura: rodillas dobladas y manos delante. Si nota que se va, que se agache y se agarre las rodillas. Si aun así cae, de lado sobre una nalga y con la barbilla al pecho.

¿Mi hijo tiene mucho miedo a caerse, puede patinar?

Sí, y suele ser de los que mejor aprenden la técnica. Necesita ensayar la caída desde muy abajo, de rodillas primero, y decidir él cuándo sube un escalón. Cuéntaselo al monitor el primer día.

¿Sirven las protecciones si no sabe caer?

Protegen menos. La muñequera trabaja cuando la palma abierta resbala por el suelo, y la rodillera, cuando la rodilla se apoya en vez de golpear. Una cosa sin la otra se queda a medias.

¿Puede practicar la caída en casa?

De rodillas sobre una alfombra, con las protecciones puestas y sin patines: palmas al suelo, deslizar y tumbarse. De pie y con patines, mejor en clase o en un suelo liso con un adulto al lado.

De dónde salen los datos

  1. 1. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Familia y Salud. «Patines, patinetes y monopatines. Disfrútalos con seguridad». Ver la fuente

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Dos niñas con patines y protecciones

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