Juegos · 4 de 9

Las chapas: una carrera y un partido en el suelo

Un bote de chapas de botella y una tiza dan para una vuelta ciclista con sus curvas o para un partido de fútbol sobre una mesa. Todo el juego está en un gesto, el toque con el dedo, y en acordar las reglas antes de empezar. Te contamos el gesto, tres juegos con su ficha y cómo se preparan las chapas.

6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Un grupo de niñas y niños choca las manos en el patio del colegio

Chapas, tiza y un suelo liso

El Diccionario de la lengua recoge las chapas como «juego infantil en el que se utilizan chapas de botella, generalmente para simular carreras o partidos de fútbol»1. Son los dos juegos grandes, y para los dos hace falta lo mismo.

Las chapas. Tapones metálicos de botella, sin doblar. Las que salen de un abridor de palanca suelen quedar torcidas y no deslizan; en un bar o en una fiesta familiar se consiguen planas si se pide que las abran con cuidado. Para un grupo de veinte, un bote con sesenta: tres por cabeza y repuesto.

El suelo. Liso: baldosa, cemento pulido, el suelo de un gimnasio o una mesa grande. Sobre asfalto rugoso o gravilla la chapa se frena a un palmo. En patios ásperos se juega sobre un cartón grande o un mantel de hule extendido.

La tiza para el circuito o el campo, y para el fútbol un garbanzo, que hace de balón.

Edad: desde 6 años. Antes les cuesta medir la fuerza del dedo. Además, las chapas y el garbanzo son piezas pequeñas, así que no es un juego para sacar donde haya hermanos de dos años por el suelo.

Preparar la chapa: la mitad de la gracia

Esto solo ya da para una sesión entera. Cada niño sale con su equipo o su corredor, y con ganas de volver a jugar.

  1. 1

    Elegir

    Planas, sin óxido y sin el borde doblado hacia fuera. Las torcidas se apartan.

  2. 2

    Limpiar

    Agua, jabón y secarlas bien. Se quita la lámina de plástico del interior si se despega sola.

  3. 3

    El redondel

    Se recorta un círculo de papel del tamaño del fondo: una cara dibujada, un dorsal, un escudo, una letra.

  4. 4

    Pegar

    Con pegamento de barra, por dentro. Encima, un trozo de cinta adhesiva transparente para que aguante.

  5. 5

    El peso

    Una bolita de plastilina aplastada bajo el papel hace que la chapa vuele menos y deslice recta.

  6. 6

    La marca

    Cada uno reconoce las suyas. Al acabar se cuentan y vuelven al bote o a un sobre con su nombre.

El toque: golpear, no empujar

La chapa se juega con el dibujo a la vista y los dientes hacia arriba, para que deslice sobre su cara lisa. Se apoya la mano junto a ella, se sujeta la uña del dedo corazón o del índice contra la yema del pulgar, y se suelta como un muelle. El dedo golpea el borde y la chapa sale sola.

Lo que no vale en ningún patio es arrastrar: acompañar la chapa con el dedo en lugar de golpearla. Es la trampa más habitual y la primera regla que se acuerda. Se nota de oído, porque el toque suena y el arrastre no.

Antes de cualquier juego, cinco minutos de puntería: una raya a dos pasos y a ver quién deja la chapa más cerca sin pasarse. De hecho, eso ya es el primer juego.

Tres juegos, del más fácil al más largo

A la raya

Edad: desde 6 años. Jugadores: de 2 a 6. Material: una chapa por jugador y una raya de tiza, o una pared. Duración: 5 a 10 minutos.

Cómo se explica: «Desde aquí, un toque cada uno. Gana la ronda quien deje su chapa más cerca de la raya sin pasarla. Jugamos a cinco rondas». Variantes: contra una pared, donde la chapa puede rebotar y cuenta dónde queda; o con tres chapas por jugador, que permite desplazar las de los demás. Qué suele fallar: medir a ojo. Con un palito o un lápiz se acaba la discusión.

La carrera por el circuito

Edad: desde 6 años. Jugadores: de 2 a 6 por circuito. Material: una chapa por jugador y tiza. Espacio: unos tres metros por dos. Duración: 15 a 20 minutos.

Se dibuja un camino cerrado de dos rayas paralelas, de un palmo de ancho, con rectas, curvas, una salida y una meta. Las curvas cerradas son las difíciles.

Cómo se explica: «Un toque por turno. Si tu chapa se sale del camino, vuelve al sitio desde donde tiraste. Gana quien cruza primero la meta». Las chapas pueden chocar: si desplazas a otra, se queda donde ha ido a parar; si la sacas del camino, vuelve al punto donde estaba.

Variantes: hay patios donde se dan tres toques seguidos por turno, y si alguno se sale se pierden los tres; un tramo estrecho o un puente de cartón; por etapas, apuntando el orden de llegada de cada una, como en una vuelta ciclista. Sobre arena de playa o de arenero, el circuito se excava con la mano y lleva peraltes. Qué suele fallar: el circuito demasiado largo, que hace eterna la partida, y demasiado estrecho, que saca a todos en cada curva. Para empezar, ocho o diez toques de principio a fin.

El fútbol chapas

Edad: desde 8 años. Jugadores: dos, o dos parejas. Material: cinco chapas de campo y un portero por equipo, un garbanzo, y dos porterías: sirven dos cajas pequeñas tumbadas o tres pinzas pegadas con cinta. Espacio: una mesa grande o un campo de tiza de un metro por metro y medio. Duración: dos partes de 5 minutos.

En el patio no hay un reglamento único, así que lee estas reglas en alto antes de sacar:

Un toque por turno, a una chapa propia. El balón nunca se toca con el dedo: lo mueve la chapa al chocar con él.

Falta si tu chapa toca una del contrario antes que al balón. El otro equipo saca desde ahí con un toque libre.

Fuera si el balón sale del campo: saca el contrario desde ese punto, colocando una chapa junto al balón.

Tiro a puerta, avisado. Antes de chutar hay que decir «tiro», y solo se puede desde el campo contrario. El otro coloca entonces a su portero con la mano, donde quiera dentro de su área.

Tras cada gol se vuelve a colocar todo y saca quien lo ha encajado.

Variantes: con mayores, equipos de once y campo en el suelo; con prisa, a gol de oro. Qué suele fallar: el balón. El garbanzo rueda de más en superficies muy lisas; una bolita apretada de papel de aluminio frena antes. Y las discusiones sobre si hubo falta: se juega con un tercero de árbitro, que entra en el partido siguiente.

Cuál elegir según el rato y el grupo

Los tres se pueden montar a la vez como puestos, con cuatro o cinco niños en cada uno.

Tres juegos de chapas comparados
A la rayaCarreraFútbol chapas
Desde qué edad6 años6 años8 años
Cuántos jueganDe 2 a 6De 2 a 62, o 2 parejas
PreparaciónUna rayaDibujar el circuito: 5 minutosCampo, porterías y equipos
Cuánto dura5-10 minutos15-20 minutos10 minutos por partido
Qué entrenaMedir la fuerzaDirección y pacienciaEstrategia y turnos

Criterio de oficio.

Con un grupo: de mentira y contadas

No se apuestan chapas. Lo de quedarse con las del perdedor funciona entre dos amigos y hunde a un grupo. A la segunda tarde hay un niño con cuarenta chapas y cinco sin ninguna. Se juega por puntos y cada chapa vuelve a su dueño.

Se cuentan al sacar y al guardar. Una chapa olvidada en un patio es un borde metálico en el suelo, así que el recuento final va dentro del juego.

Las dobladas, fuera. Una chapa aplastada o con el borde abierto puede arañar. Se revisan al preparar y se retiran las que se van torciendo.

El circuito lo dibujan ellos. Desde la segunda sesión, inventarse el trazado les divierte tanto como correrlo. Un equipo dibuja y otro lo estrena.

Las chapas comparten mesa con las canicas, que piden la misma puntería y el mismo cuidado con las piezas pequeñas. El resto está en juegos tradicionales.

Dudas sobre las chapas

¿Dónde consigo chapas sin doblar?

Pidiéndolas en un bar o guardándolas en casa, abiertas con cuidado para que no se tuerzan. Con un abridor de pared o levantando el borde poco a poco, dando la vuelta, salen planas.

¿Qué se usa como balón en el fútbol chapas?

Lo clásico es un garbanzo crudo. También sirve una bolita apretada de papel de aluminio, que rueda menos, o un botón pequeño.

¿Se puede jugar a las chapas en un patio de asfalto?

Mal, porque el asfalto rugoso las frena. Ahí se juega sobre un cartón grande, un hule o las baldosas de un porche. La carrera, sobre todo, necesita que la chapa deslice.

¿Cuántos toques se dan por turno en la carrera?

Depende del sitio: en unos patios, uno; en otros, tres seguidos. Con principiantes va mejor uno, porque el turno vuelve antes y nadie espera.

¿Sirven los tapones de plástico?

Para la carrera, sí, sobre todo con los más pequeños: son más grandes y fáciles de golpear. Deslizan peor y pesan menos, así que el circuito tiene que ser corto y ancho.

De dónde salen los datos

  1. 1 Real Academia Española: «chapa», Diccionario de la lengua española (acepción del juego infantil). Ver la fuente

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