Extraescolares · 6 de 10

Extraescolares para un niño tímido

A una familia con un hijo callado le recomiendan teatro antes de que acabe la frase. Puede salir bien y puede salir regular. No conocemos ningún dato serio que diga que una actividad concreta «quita» la timidez, y no vamos a inventarlo. Lo que sí podemos contar es qué detalles de una clase le ponen las cosas fáciles a quien tarda en entrar.

6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Una monitora, de espaldas, levanta las manos y un grupo de niños sentados la imita

Primero, lo que esta página no va a decirte

No va a decirte que tu hijo tenga que cambiar. Tardar en hablar en un grupo nuevo, preferir mirar antes de participar o ponerse rojo cuando le preguntan delante de todos es una manera de ser muy común, y en casi cualquier grupo hay alguno.

Tampoco va a recomendarte una actividad «para la timidez». La Asociación Española de Pediatría, cuando habla de cómo elegir, pide que las actividades sean apropiadas para la edad y que el niño quiera ir, y dice de los más mayores que la elección dependerá «de los gustos, la personalidad del niño, y las posibilidades del entorno»1. De su personalidad tal como es.

Se empieza por lo mismo que con cualquier otro niño, por lo que le gusta. Con un hijo que tarda en soltarse conviene, además, mirar cómo es la actividad por dentro.

Seis detalles que le ponen la entrada más fácil

Ninguno depende del nombre de la actividad. Son cosas que hemos visto funcionar con niños concretos, que no es lo mismo que decir que funcionen con todos.

  • Que haya algo que hacer con las manosAmasar, pintar, atarse unos patines, sujetar una maraca. Tener una tarea delante permite estar en el grupo sin tener que hablar todavía.
  • Que se empiece por parejasEntrar en un corro de quince es difícil. Hacer un ejercicio con un único compañero, mucho menos. Pregunta cómo se organizan las primeras sesiones.
  • Que mirar esté permitidoHay niños que necesitan ver un juego dos veces antes de jugarlo. Un buen monitor les deja cerca, sin señalarles, y les ofrece entrar sin insistir.
  • Que el adulto sea siempre el mismoLa confianza con quien lleva el grupo suele llegar antes que la confianza con el grupo.
  • Que nadie le presente como «el tímido»Ni en la puerta ni delante de los demás. Si hay que contárselo al monitor, y conviene, que sea aparte.
  • Que la muestra no sea obligatoriaO que tenga papeles para todos los gustos: quien quiere, al centro; quien no, en el coro, en el decorado o con la música.

Dónde está el foco: en las manos, en el cuerpo o en la voz

La lista de actividades se ordena bien preguntándose cuánto se ve a cada niño mientras la hace.

Tres familias de actividad según lo expuesto que queda cada uno
Con las manosCon el cuerpoCon la voz y ante otros
Por ejemploTaller de arte, mini chef, diver ciencia.Patinaje, yoga, psicomotricidad, rugby-tag.Teatro, baile, inglés, música y ritmo.
Dónde miran los demásA su propia mesa. Cada uno está con lo suyo.A lo que hace cada uno, pero todos a la vez.A quien habla, canta o sale. Uno cada vez.
Cómo se entra en el grupoCompartiendo material: «¿me pasas el rojo?».Haciendo lo mismo al lado de otros, y después juntos.Hablando o actuando desde el primer día, aunque sea en juegos.
Qué le pide el primer díaPoco. Puede pasar la hora casi en silencio y haber participado.Atreverse a que le vean intentarlo y fallar.Lo más difícil para él: que se le oiga.
Qué preguntarSi se trabaja en mesas pequeñas o en una grande.Si hay niveles y cómo se evita que alguien se quede mirando.Si hay función final, si es obligatoria y qué papeles hay.

Criterio de oficio para leer una lista de actividades. No dice cuál es mejor: dice cuánto pide cada una al principio.

Entonces, ¿teatro sí o teatro no?

Depende de quién lo pida. Hemos visto a niños muy callados disfrutar con un personaje, porque quien habla en escena es el pirata y no ellos, y eso les resulta más llevadero que contestar en clase. Y hemos visto a otros pasar un trimestre deseando que no les tocara. Muchas veces la diferencia estaba en si lo había elegido él.

Si es tu hijo quien dice que quiere hacer teatro o baile, adelante: probablemente sabe algo que tú no. Si la idea es tuya y él pone mala cara, no hay ninguna razón para empezar por lo más difícil. Una actividad de la primera o de la segunda columna le da un grupo, un adulto de confianza y algo que se le da bien, y con eso algunos acaban pidiendo ellos mismos la tercera.

Con su amigo, ¿sí o no?

Para empezar, sí. Entrar en una sala nueva de la mano de alguien conocido baja el escalón más alto, que es el de la primera tarde. No hay nada de malo en elegir la actividad por eso.

Ahora bien, mira qué pasa en noviembre. Si los dos siguen pegados y no hablan con nadie más, coméntaselo al monitor: tiene maneras discretas de mezclar parejas sin separarlos a la fuerza. Y ten un plan por si el amigo se borra, porque entonces tu hijo se queda solo en un grupo en el que nunca llegó a entrar. Es una de las causas más habituales de un «no quiero ir» en enero, y la contamos en «No quiero ir»: qué hay detrás.

Un grupo de extraescolar tiene además una ventaja que no tiene el aula: mezcla clases y, a veces, cursos. Allí nadie sabe que en su clase es «el que no habla». Algunos niños aprovechan esa página en blanco y otros no. No se puede prometer nada, pero es una oportunidad que en el horario de clase no tiene.

Lo que conviene decir antes del primer día

Tres frases, dichas aparte y sin el niño delante, cambian las primeras semanas. A quien lleva un grupo de quince le ahorran un mes de observación.

  1. Uno

    Cómo es al principio

    «Las primeras semanas mira mucho y habla poco. No es que no le guste.» Así nadie interpreta su silencio como desinterés.

  2. Dos

    Qué le ayuda

    «Con un compañero se suelta antes que en grupo grande.» «Si le preguntas delante de todos, se bloquea.» Lo concreto sirve más que la etiqueta.

  3. Tres

    Qué le gusta

    «Dibuja muy bien.» «Se sabe todos los dinosaurios.» Le das al monitor una puerta por la que entrar.

  4. Y después

    Pregunta en noviembre

    No «¿habla ya?». Mejor «¿con quién se pone?» y «¿en qué momento está más a gusto?».

Preguntas frecuentes

¿Qué extraescolar es mejor para un niño tímido?

La que le guste. No hay una actividad que sirva «para la timidez». Sí hay detalles que facilitan la entrada: grupo pequeño, trabajo por parejas, algo que hacer con las manos y que la muestra final no sea obligatoria.

¿El teatro ayuda a los niños tímidos?

No podemos afirmarlo en general. Hay niños callados que disfrutan haciendo un personaje y otros para los que es demasiado pronto. Si lo pide él, adelante; si la idea es tuya y no le apetece, mejor empezar por otra cosa.

¿Mejor una actividad individual o de equipo?

Las individuales en grupo, como patinaje o yoga, piden menos al principio: cada uno hace lo suyo al lado de los demás. Las de equipo exigen coordinarse desde el primer día. Ninguna es mejor; cambia cuánto cuesta la primera semana.

¿Le digo al monitor que es tímido?

Sí, aparte y con detalles concretos en lugar de la etiqueta: cómo es al principio, qué le ayuda y qué le gusta. Evita decirlo delante de él o de otros niños.

No ha hablado en clase en dos meses. ¿Lo dejo?

Pregunta antes a quien lleva el grupo cómo le ve: hay niños que no hablan y participan en todo. Si además no quiere ir, averigua la causa antes de decidir. Si su silencio te preocupa también fuera de la actividad, coméntalo con su tutora.

De dónde salen los datos

  1. 1 Asociación Española de Pediatría, En Familia. «Tiempo de ocio y actividades extraescolares» (Mª Paz González Rodríguez). Ver la fuente

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