En julio rara vez faltan ideas. Lo que pasa es que la idea buena se propone a las cuatro de la tarde, con cuarenta grados, y sale mal. En un campamento se programa al revés: primero se mira el reloj y el termómetro, y después se decide qué cabe en cada tramo. En casa funciona igual.
6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
En verano el plan lo decide la hora
Los consejos de la Asociación Española de Pediatría para los días de calor dan el esqueleto de la jornada: no practicar deporte al sol en las horas centrales del día, de 12 a 16 horas; evitar o reducir la exposición solar en ese mismo tramo; estar en sitios ventilados o frescos; beber líquidos en abundancia1. La página sobre protección solar repite la franja: entre las 12 y las 16 horas2.
Con eso, un día de verano queda partido en tres. La mañana, que es cuando se puede correr. El centro del día, que pide sombra y cosas de mesa o de suelo. Y la tarde, que en julio empieza tarde. Casi todos los planes que fracasan lo hacen por estar en el tramo equivocado: la bici a las tres, la manualidad de paciencia a las diez de la mañana con el cuerpo pidiendo calle.
Con esa misma lógica montamos una mañana de campamento: lo que mueve, a primera hora; el gran juego, antes de que apriete; y a partir de ahí, dentro o bajo techo.
Mañana, mediodía y tarde: qué cabe en cada una
La franja del centro es la que marcan los pediatras. Las otras dos se ajustan a tu casa y a tu termómetro.
Un día de verano en tres tramos
Hasta las 12
De 12 a 16
Desde media tarde
Para qué es
Moverse. Es el rato fresco y el de más energía.
Parar. Sombra, casa o un sitio climatizado.
Agua y calle, cuando el sol ha bajado.
Qué planes
Bici, patines, parque, una ruta corta, juegos de correr, la compra andando.
Comer sin prisa, siesta o rato tumbado, lectura, juegos de mesa, cocina, construcciones, dibujo.
Piscina, juegos de agua, plaza, paseo, cine de verano si lo hay en tu municipio.
Qué llevar
Gorra, agua y la crema puesta desde casa.
Nada: que la casa esté fresca y haya algo preparado.
Agua otra vez, y la crema repuesta si va a haber baño.
Qué suele fallar
Salir tarde. A las once y media ya se ha ido media mañana.
Que el hueco lo ocupe entero la pantalla.
Alargar tanto que la cena y la cama se van a medianoche.
Franja de 12 a 16 horas: Asociación Española de Pediatría, «Olas de calor: consejos» y «Cuidar la piel es protegerla del sol». El resto es organización, no medicina. En una ola de calor la mañana útil se acorta: mira el aviso de tu zona.
La mañana: que se mueva antes de las doce
La AEP recomienda de los 5 a los 17 años un mínimo de 60 minutos al día de actividad física moderada o vigorosa, y pone ejemplos3. En verano esa hora cabe entera antes de comer.
Lo que proponen los pediatrasDe 5 a 10 años: senderismo, bicicleta o monopatín, caminar a paso ligero, patinar, bailar, correr, saltar a la comba, nadar y juegos de persecución.
Un recado andandoEl pan, la biblioteca, la frutería. Con un destino, un niño camina sin protestar lo que no caminaría «de paseo».
El parque a primera horaA las diez los columpios no queman y hay sombra. A la una el mismo parque es otro sitio.
Un juego de pistas cortoCinco papeles escondidos por la casa o el portal y un final con premio. Cómo se monta uno en serio está en nuestra guía de gincanas.
De doce a cuatro: el tramo que hay que preparar
Es el más largo, el que coincide con el cansancio de todos y el que más fácilmente acaba en cuatro horas de tele. La manera de evitarlo es dejarlo pensado antes, igual que nosotras dejamos preparados los rincones antes de que lleguen los niños: una mesa con algo empezado gana a una propuesta dicha en voz alta.
Cosas que aguantan una sobremesa
Cocinar algo que se coma después: una macedonia, unos polos de fruta, una masa. Un puzle grande que se queda montado en una mesa varios días. Una cabaña de sábanas con libros dentro. Construcciones, plastilina, un juego de mesa de partida larga. Una caja con recortes, pegamento y tijeras. Y la siesta o el rato tumbado, que en verano no es perder el tiempo: la AEP recuerda que descansar puede implicar no hacer nada4.
Un tema para toda la semana
En nuestros campamentos cada semana tiene nombre: piratas, el circo, la vuelta al mundo, el fondo del mar. En casa da mucho juego con poco gasto. Si la semana es «de piratas», el dibujo del lunes es un mapa, la receta del martes lleva bandera, el miércoles se busca un tesoro y el jueves se ve una película de barcos. Ya no hay que inventar un plan nuevo cada día, basta con seguir el hilo.
Más ideas de mesa, por material y por edad, hay en nuestro reportaje sobre cómo se monta un taller.
La tarde: agua, y un adulto mirando
Cuando baja el sol llega lo que llevan esperando todo el día. No hace falta piscina: una manguera, globos de agua, cubos y esponjas en un patio cumplen. Si los juegos de agua son el clásico de cualquier campamento es porque refrescan, mueven y no necesitan explicación.
El agua tiene una única norma, y es de los pediatras. La medida más eficaz contra los ahogamientos es la vigilancia constante de un adulto, sin distracciones como el móvil o una conversación; saber nadar o usar flotador no elimina el riesgo, y no deben ser otros niños los que vigilen5. La AEP añade algo que mucha gente no sabe: un niño pequeño puede ahogarse en muy poca agua, así que las piscinas hinchables y los cubos se vacían al terminar.
Y un aviso de oficio sobre el final del día. La tarde de verano es elástica y la cena se va sola a las diez y media. Si mañana hay campamento o trabajo, pon tú la hora de recoger: nadie más la va a poner.
Y los días que no puedes
Todo lo anterior supone un adulto con la mañana libre, y eso en julio es mucho suponer. Los días de trabajo, un campamento urbano hace este mismo reparto por ti: movimiento a primera hora, actividad a cubierto cuando calienta, un grupo de su edad y un tema que cambia cada semana. Lo que organizamos cada verano está en la página de nuestros campamentos, y cómo es una jornada por dentro, en Un campamento, por dentro.
Si buscas juegos concretos, con su edad, su material y lo que suele fallar, los vamos reuniendo en la guía de juegos, empezando por las gincanas.
Preguntas frecuentes
¿Qué se puede hacer con niños en casa cuando hace mucho calor?
En las horas centrales, planes de mesa o de suelo: cocinar algo frío, un puzle largo, juegos de mesa, construcciones, lectura o una cabaña de sábanas. Lo de moverse, antes de las doce o al caer la tarde.
¿A qué hora es mejor ir al parque en verano?
A primera hora de la mañana o a última de la tarde. La Asociación Española de Pediatría aconseja evitar o reducir la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas.
¿Cuánto ejercicio necesita un niño en vacaciones?
Lo mismo que el resto del año: la Asociación Española de Pediatría recomienda un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa de los 5 a los 17 años.
¿Hace falta piscina para los juegos de agua?
No. Con una manguera, cubos, esponjas o globos de agua en un patio o una terraza es suficiente. Siempre con un adulto vigilando, y vaciando cubos y piscinas hinchables al terminar.
De dónde salen los datos
1 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Olas de calor: consejos». Ver la fuente
2 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Cuidar la piel es protegerla del sol». Ver la fuente
3 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Recomendaciones sobre actividad física. Ejemplos para niños de 5 a 17 años». Ver la fuente
4 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Tiempo de ocio y actividades extraescolares». Ver la fuente
5 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Ahogamientos en la infancia: un riesgo silencioso y prevenible». Ver la fuente