Una tela redonda de colores y un grupo alrededor. Es el material que más juego da por lo que ocupa en la bolsa, y también el que primero acaba en un tira y afloja si no se enseñan tres cosas antes de empezar. Aquí van esas tres cosas y ocho juegos, cada uno con su ficha.
8 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
La tela, el sitio y cuántos caben
El paracaídas de juego es una tela ligera, redonda, cosida en gajos de colores, con asas en el borde y, casi siempre, un agujero pequeño en el centro por donde sale el aire. Los hay de varios diámetros. La cuenta que importa es otra: que cada niño tenga su trozo de borde y quepa hombro con hombro, sin apretarse. Si sobra mucha tela entre uno y otro, el grupo es pequeño para ese paracaídas y costará levantarlo.
Edad: desde 3 años. Jugadores: de 8 a 25 por paracaídas, según el tamaño. Espacio: el doble del diámetro de la tela, sin columnas ni bancos cerca; techo alto si es dentro. Duración: de 10 a 20 minutos seguidos. Más, cansa los brazos.
Fuera, el enemigo es el viento. Con una racha, la tela tira como una vela y se lleva a los pequeños por delante. Si sopla, se juega dentro o se deja para otro día. En hierba funciona muy bien; en gravilla, las rodillas lo pagan en los juegos de meterse debajo.
A falta de paracaídas, una sábana grande o un mantel de tela dan para seis u ocho niños y para casi todos los juegos de esta página, salvo los de sentarse dentro.
Cinco minutos que ahorran veinte
El montaje son cinco pasos, y se enseñan antes del primer juego. Con un grupo que ya lo ha usado, basta repasarlos en un minuto.
1
Extender sin dueños
La tela sale de la bolsa ya con la norma dicha: se extiende entre todos y nadie se sube encima ni se mete debajo hasta que se diga.
2
Colocarse
Cada uno en un color o en un asa, repartidos. Mayores y pequeños alternados, para que la tela suba pareja.
3
El agarre
Con las dos manos, los nudillos hacia arriba y los pulgares por debajo. Si no hay asas para todos, se enrolla un palmo de borde y se agarra el rollo.
4
Tres movimientos
Abajo: la tela en el suelo, de cuclillas. Cintura: tensa, sin tirar. Arriba: brazos estirados, a la de tres y todos a la vez.
5
La señal de parar
Una palabra, «¡tierra!» por ejemplo: todos sueltan una rodilla al suelo y dejan la tela quieta. Se ensaya dos veces.
Cuatro juegos para empezar
Las olas
Edad: desde 3 años. Material: solo el paracaídas. Duración: 3 minutos.
Cómo se explica en tres frases: «El paracaídas es el mar. Cuando diga “mar en calma”, lo movemos muy despacio; cuando diga “tormenta”, muy fuerte. Y cuando diga “tierra”, rodilla al suelo».
Variantes: se cuenta un cuento corto de un barco y el grupo pone el mar que toca. Con los mayores, la ola da la vuelta: cada uno sube los brazos cuando los baja el de su derecha. Qué suele fallar: que la tormenta dure demasiado. Veinte segundos de sacudir fuerte agotan; se alterna con calma.
Las palomitas
Edad: desde 3 años. Material: de diez a veinte pelotas ligeras, de plástico hueco o de espuma. Duración: 5 minutos.
Cómo se explica: «El paracaídas es una sartén y las pelotas son el maíz. Hay que hacerlas saltar sin que ninguna se salga. Contamos cuántas quedan dentro cuando diga “tierra”».
Variantes: al revés, contrarreloj: cuánto tarda el grupo en echarlas todas fuera. O una sola pelota grande que hay que mantener botando sin que toque el suelo. Qué suele fallar: las pelotas que salen disparadas y los tres que sueltan la tela para ir a por ellas. Se nombra a dos recogepelotas que no sujetan y van cambiando.
La seta
También la llaman el champiñón o el globo. Edad: desde 4 años. Duración: 3 minutos.
Cómo se explica: «Abajo, cintura y, a la de tres, arriba. Cuando esté arriba del todo, damos dos pasos hacia el centro sin soltar». La tela se hincha y queda una cúpula que baja despacio.
Variantes: al subir, todos sueltan a la vez y la tela se queda flotando un segundo antes de caer sobre el grupo. Solo dentro y sin viento. Qué suele fallar: que suban a destiempo. Se cuenta en alto y despacio, y se repite hasta que salga redonda; a la tercera suele salir.
El iglú
O la tienda de campaña. Edad: desde 5 años. Duración: 5 minutos.
Cómo se explica: «Hacemos la seta y, cuando esté arriba, pasamos el borde por detrás de la espalda y nos sentamos encima de él». El grupo queda sentado dentro de una cúpula de colores, con el aire atrapado.
No hay mejor sitio para un rato de calma: una adivinanza, una canción en voz baja, contar qué ha sido lo mejor del día. Qué suele fallar: que alguno se agobie dentro. Se avisa de que quien quiera salir levanta el borde y sale, sin pedir permiso.
Sentados sobre la tela, con los pies al centro: una manera de reunir al grupo antes de explicar el juego siguiente.
Cuatro juegos con más miga
Cambio de sitio
Edad: desde 5 años. Jugadores: de 10 a 25. Duración: 5 a 8 minutos.
Cómo se explica: «Subimos el paracaídas a la de tres. Cuando esté arriba, digo un color, y los que estáis en ese color cruzáis por debajo a otro sitio libre antes de que la tela baje. Los demás sujetáis arriba».
Variantes: en lugar de colores, «los que cumplen años en verano», «los que tienen hermanos», «los que llevan algo azul». Sirve para conocerse. Con los mayores, cruzan de dos en dos de la mano. Qué suele fallar: los choques debajo. Se cruza andando deprisa y mirando al frente, y al principio solo se llama a tres o cuatro cada vez.
La pelota que da la vuelta
Edad: desde 8 años. Material: un balón ligero del tamaño de uno de baloncesto. Duración: 5 a 10 minutos.
Cómo se explica: «La tela a la altura de la cintura, bien tensa. Hay que conseguir que el balón dé una vuelta entera por el borde sin caerse. Cuando te llega, bajas un poco las manos; cuando se va, las subes».
Es el reto del paracaídas, porque no sale a la primera y obliga a mirar al de al lado. Variantes: cronometrar la vuelta, cambiar de sentido a una palmada, o dos balones a la vez sin que se toquen. Otra versión: colar el balón por el agujero del centro. Qué suele fallar: que todos sacudan. Aquí no se sacude; se inclina. Ayuda hacerlo primero a cámara lenta y sin balón.
El gato y el ratón
Edad: desde 5 años. Jugadores: de 10 a 25. Duración: rondas de 1 minuto.
Cómo se explica: «Uno es el ratón y va por debajo de la tela, a gatas. Otro es el gato y va por encima, también a gatas, y tiene que tocarle. Los demás, de rodillas, hacemos olas para esconder al ratón».
El grupo juega con el ratón, y por eso encaja aquí aunque haya un gato. Variantes: dos ratones. Qué suele fallar: el gato que se lanza en plancha. Gato y ratón van descalzos o en calcetines, siempre a gatas, y se toca con la mano. Se cambia de pareja al minuto, la pille o no.
El tiovivo
Edad: desde 4 años. Duración: 3 minutos.
Cómo se explica: «Nos ponemos de lado y cogemos la tela solo con la mano de dentro. Andamos todos hacia delante y el paracaídas gira. A la palmada, cambiamos de mano y de sentido».
Variantes: de puntillas, a zancadas, a la pata coja durante cinco pasos, con música. Qué suele fallar: que acelere solo. El ritmo lo marca el más pequeño: si alguien va arrastrado, se para con la señal.
Qué juego para qué grupo
Los ocho, según la edad, si hace falta algo más que la tela y el momento de la sesión.
Ocho juegos de paracaídas y dónde encajan
3-5 años
6-8 años
9-12 años
Solo la tela
Vale con sábana
Para calmar
Las olas
Las palomitas
La seta
El iglú
Cambio de sitio
La pelota que da la vuelta
El gato y el ratón
El tiovivo
Criterio de oficio. La pelota que da la vuelta calma porque obliga a ir despacio; el iglú, porque sienta al grupo.
Para seguir
Con el paracaídas se empieza. Si el grupo ya lo domina y pide algo más difícil, los retos sin tela están en retos de grupo. Qué juego cooperativo va con cada edad, en cooperativos por edad, y la visión de conjunto, en juegos cooperativos.
Dudas sobre el paracaídas
¿A partir de qué edad se puede jugar con el paracaídas?
Desde los tres años, con juegos de una sola acción: las olas, las palomitas y el tiovivo. Los de coordinarse, como hacer rodar un balón por el borde, empiezan a salir bien a los ocho.
¿Cuántos niños pueden jugar a la vez?
Depende del tamaño de la tela. La medida es que todos quepan alrededor, hombro con hombro, y cada uno tenga su trozo de borde. Con más de veinticinco, mejor dos paracaídas o dos turnos.
¿Se puede usar dentro de un aula?
Si se apartan las mesas y el techo no es bajo, sí, con una tela pequeña y sin pelotas. En un gimnasio o una sala diáfana va mucho mejor.
¿Qué hago si no tengo paracaídas?
Una sábana grande sirve para seis u ocho niños: olas, palomitas y el tiovivo salen igual. Lo que no sale es la seta, porque la sábana no atrapa el aire.
¿Cuánto debe durar una sesión de paracaídas?
Entre diez y veinte minutos, con tres o cuatro juegos. Los brazos se cansan antes de lo que parece, sobre todo los de los pequeños, así que se alternan juegos de sacudir con juegos de sujetar.
Más de cooperativos
1
El paracaídas
El agarre, las señales y ocho juegos, de las olas al gato y el ratón.