Es la que piden en cuanto llega el calor y la que más se complica si no se piensa antes: dónde se rellenan los cubos, qué pasa con las mochilas, quién no quiere mojarse. Cinco pruebas con su ficha y todo lo que hay que tener resuelto la víspera.
7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Lo que cambia cuando hay agua
Una gincana de agua tiene el mismo esqueleto que cualquier otra. Lo nuevo son tres cosas que pueden salir mal. Que alguien no traiga ropa para mojarse. Que el agua se acabe a la segunda prueba. Y que el suelo, a los diez minutos, patine.
Las tres se resuelven el día anterior, con un aviso a las familias y un paseo por el sitio buscando el grifo, la sombra y el suelo.
El aviso del día antes
Esto es lo que tiene que saber cada familia para que nadie se quede mirando desde el banco.
Bañador o ropa que se pueda mojarPuesto de casa, debajo de la ropa, con los más pequeños.
Calzado que se moje y agarreSandalias cerradas o escarpines. Las chanclas de dedo se salen al correr y descalzos se queman o se cortan.
Toalla y una muda completaRopa interior incluida, en una bolsa aparte.
Crema solar puesta y gorraLa crema, de casa. La gorra se moja y no pasa nada.
Su botella de aguaEl agua del juego no es para beber, y con el jaleo se olvidan de hacerlo.
Si no puede o no quiere mojarseQue lo digan. Hay papel para él: cronometrar, dar las salidas o llevar el marcador desde la zona seca.
El sitio: grifo, zona seca y suelo
El agua. Una manguera o un grifo cerca, y un cubo grande de recarga en cada prueba, lleno desde antes. Si el grifo queda lejos, un adulto se dedica solo a acarrear cubos. El agua que sobra en los barreños se aprovecha para regar.
La zona seca. Un sitio marcado, lejos de las pruebas, donde se quedan mochilas, toallas, gafas y móviles. Allí no entra ni una gota, ni al final.
El suelo. La hierba y la tierra aguantan; el cemento pulido, el terrazo y la pintura de las pistas se vuelven jabón. Si no hay más remedio que jugar sobre un suelo duro, las pruebas se hacen andando o sentados.
La hora. Que haya agua no quita el sol. El Ministerio de Sanidad recomienda evitar el deporte al aire libre en las horas centrales del día, beber con frecuencia aunque no se tenga sed y estar a la sombra todo lo posible1. La gincana de agua se hace por la mañana, a la sombra si la hay y con una parada para beber.
Cinco pruebas, de menos a más mojadas
Conviene jugarlas en ese mismo orden, porque quien se empapa en la primera pasa frío en la tercera. A estas se suma la clásica de llevar agua con una esponja, que tiene su ficha en las pruebas de gincana.
El camarero
Edad: desde 6 años. Jugadores: el equipo, por relevos. Material: una bandeja, tres vasos de plástico duro, cuatro conos y una jarra con una marca por equipo. Duración: 8 minutos.
Cómo se explica: «Llevas la bandeja con los tres vasos llenos, con las dos manos, haciendo el zigzag. Al llegar, echas en la jarra lo que te quede y vuelves corriendo a dársela al siguiente, que la rellena».
Variantes: con una mano, para mayores; con un solo vaso sobre un plato, para pequeños. Qué suele fallar: las bandejas lisas, en las que los vasos patinan: un trapo húmedo debajo los sujeta. Vasos de cristal, nunca.
La cadena de vasos
Edad: desde 5 años. Jugadores: el equipo entero, sentado en fila. Material: un vaso de plástico duro por jugador, un cubo lleno delante y una jarra detrás. Duración: 8 minutos.
Cómo se explica: «El primero llena su vaso en el cubo y lo vuelca en el vaso del segundo; el segundo, en el del tercero, y así hasta el último, que lo echa en la jarra. Gana la jarra más llena».
Variantes: de espaldas, pasando el agua por encima de la cabeza sin mirar. Qué suele fallar: los vasos blandos, que se aplastan al cogerlos, y que el primero y el último se llevan todo el trabajo: cada dos minutos, el último pasa a ser el primero.
El vaso agujereado
Edad: desde 6 años. Jugadores: el equipo, por relevos. Material: un vaso o un bote con tres o cuatro agujeros pequeños en el fondo, un cubo lleno y un barreño con una marca por equipo. Duración: 8 minutos.
Cómo se explica: «Llenas el vaso, corres hasta el barreño, echas lo que quede y vuelves. Vale tapar los agujeros con los dedos».
Qué suele fallar: los agujeros. Con demasiados o demasiado grandes no llega ni una gota y el equipo se rinde: se prueba antes con un vaso y se ajusta.
El globo y la toalla
Edad: desde 7 años. Jugadores: por parejas, dos parejas cada vez. Material: dos toallas y un barreño con globos de agua ya llenos, a razón de cinco por equipo. Duración: 10 minutos.
Cómo se explica: «Cada pareja sujeta una toalla por las cuatro puntas. Lanzáis el globo con la toalla y la otra pareja lo recoge con la suya. Cada vez que lo conseguís, un paso atrás. Contamos los pases seguidos».
Variantes: sin toalla, con las manos, a distancias cortas; con una pelota de espuma empapada si no quieres globos. Qué suele fallar: llenar los globos en el momento, que lleva más tiempo que la prueba, y los restos de goma por el suelo. Se recogen todos antes de irse; puede ser la última prueba: gana el equipo que más trozos lleve a la bolsa.
Tumbar los vasos con agua
Edad: desde 4 años. Jugadores: el equipo, por turnos. Material: dos pulverizadores o pistolas de agua, diez vasos de plástico ligeros sobre una mesa, una raya y un cubo de recarga. Duración: 8 minutos.
Cómo se explica: «Desde la raya, tienes diez segundos para tirar todos los vasos que puedas con el chorro. Los colocas otra vez y le pasas la pistola al siguiente».
Variantes: empujar con el chorro una pelota de pimpón por encima de la mesa hasta que caiga por el otro lado. Qué suele fallar: el viento, que tira los vasos solo: un dedo de agua en cada uno los asienta. Y una norma que se dice antes de repartir las pistolas: a la cara no se apunta.
Cuánto moja cada una
Para ordenarlas y para elegir si el día sale regular o el grupo es pequeño.
Las seis pruebas de agua, de un vistazo
Desde 4 años
Desde 6 años
Moja poco
Moja mucho
Sin grifo cerca
Tumbar los vasos
El camarero
La esponja
El vaso agujereado
La cadena de vasos
El globo y la toalla
Criterio de oficio. «Sin grifo cerca»: pruebas que salen con un cubo o con material que se trae lleno. La cadena de vasos se puede jugar desde los 5 años; el globo y la toalla, desde los 7.
El final: mojarse con reglas
Toda gincana de agua acaba igual, y es mejor preverlo que prohibirlo. Cinco minutos de agua libre, con el agua que ha sobrado, y tres reglas dichas antes: a la cara no, dentro de la zona seca no, y quien levanta las dos manos queda fuera y no se le moja.
Después, toallas y muda, los pequeños primero. En un campamento, la gincana de agua va justo antes del recreo o de la salida, nunca antes de una actividad de aula.
El montaje general, con los formatos y los tiempos, está en cómo se monta una gincana. Y si quieres una para tu fiesta de fin de curso o las fiestas del barrio, mira nuestras gincanas.
Dudas sobre la gincana de agua
¿Se puede hacer una gincana de agua sin piscina?
Sí. Ninguna de estas pruebas la necesita. Bastan cubos, barreños, vasos, esponjas y un grifo o una manguera cerca para rellenar.
¿Cuánta agua hace falta?
Depende de las pruebas y del número de equipos. Como orientación, un cubo grande lleno por equipo y prueba, más otro de recarga por estación. Conviene tenerlos llenos antes de que lleguen los niños.
¿Y si no quiero usar globos?
Las esponjas grandes y las pelotas de espuma empapadas hacen el mismo papel, se usan todas las veces que quieras y no dejan restos en el suelo.
¿Qué hago con el niño que no quiere mojarse?
Respetarlo y darle un papel de verdad desde el principio: cronometrar, dar las salidas, llevar el marcador. Muchos acaban entrando a mitad de juego si nadie les ha insistido.
De dónde salen los datos
1 Ministerio de Sanidad: decálogo de recomendaciones para prevenir los daños derivados de las altas temperaturas (nota de prensa, 14 de mayo de 2023). Ver la fuente
2 Asociación Española de Pediatría, Comité de Seguridad y Prevención de Lesiones No Intencionadas en la Infancia: «Los pediatras recuerdan que la distancia de vigilancia adecuada de los niños en las piscinas es el alcance de la mano» (25 de junio de 2015). Ver la fuente