Hacer pan con niños tiene fama de lento, y de difícil no tiene nada: harina, agua, sal y levadura, y unas manos que amasen. Lo que pide es tiempo, casi todo de espera. Bien repartido, ese tiempo es lo mejor de la receta, porque entre una espera y otra la masa cambia delante de ellos. Aquí van las cantidades, los dos reposos y la forma de hacerlo caber en una tarde.
7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
La ficha: diez panecillos
Con estas cantidades salen diez panecillos de unos ochenta gramos, o una hogaza.
Ingredientes500 gramos de harina de fuerza, 320 mililitros de agua templada, 10 gramos de sal y 5 gramos de levadura seca de panadería, o 15 gramos de la fresca. Nada más.
MaterialBáscula, un bol grande, un paño limpio, papel de horno, bandeja, unas tijeras de cocina y una rejilla. Una rasqueta, si la hay, ahorra muchos dedos pegajosos.
Edad y repartoDesde los tres años, amasar y dar forma. Desde los siete u ocho, pesar y llevar la receta. El horno, el adulto.
TiemposVeinte minutos de mezclar y amasar, una hora larga de primer reposo, quince minutos de dar forma, media hora de segundo reposo y un cuarto de hora de horno. Unas dos horas y media, de las que trabajan cuarenta minutos.
La levadura está viva, y se puede enseñar
La levadura de panadería es un hongo. Con agua templada y harina se alimenta y suelta gas, y ese gas, atrapado en la masa, es lo que la hincha. No es la «levadura» en polvo de los bizcochos, que es un producto químico; la diferencia está contada en la pizza.
Antes de empezar se puede hacer visible. En un vaso transparente, tres dedos de agua templada, una cucharadita de azúcar y media de levadura seca; se remueve y se deja en la mesa. A los diez minutos tiene una capa de espuma y huele a panadería. Ese vaso explica lo que va a pasar dentro de la masa mejor que cualquier frase, y sirve de paso para comprobar que la levadura no está caducada: si no hace espuma, no va a subir el pan.
Lo que la estropea es el agua caliente, que la mata. Templada quiere decir que no se nota ni fría ni caliente al meter un dedo. Y, por costumbre de panadero, la sal se añade cuando la levadura ya está mezclada con la harina, no encima de ella.
El pan, paso a paso
Los mismos gestos que la pizza, con un reposo más.
Uno
Mezclar
Harina y levadura en el bol; luego el agua. Se remueve con una cuchara hasta que no quede harina seca, se añade la sal y se deja diez minutos tal cual: después se amasa mejor.
Dos
Amasar
Diez minutos sobre la mesa, sin añadir harina: estirar con el talón de la mano, doblar, girar. Está cuando queda lisa y elástica.
Tres
Primer reposo
En bola, en el bol tapado con el paño. Alrededor de una hora, hasta que doble el tamaño.
Cuatro
Dar forma
Se vuelca, se aprieta para sacar el aire y se corta en diez trozos. Cada niño forma el suyo y lo pone en la bandeja, sobre papel.
Cinco
Segundo reposo
Media hora, tapados con el paño. Mientras, el horno se calienta a 220 grados.
Seis
Hornear
De quince a dieciocho minutos, hasta que estén dorados y suenen a hueco al golpear la base. A la rejilla.
Las formas: bola, nudo, caracol y erizo
Dar forma es el rato que más disfrutan y el que decide si el panecillo sale. Las formas que funcionan son compactas; todo lo fino y saliente se quema antes de que el centro esté hecho.
La bola. Se aplasta el trozo, se llevan los bordes al centro como quien cierra un hatillo, se da la vuelta y se hace rodar bajo la palma hueca hasta que la superficie queda tensa. Es la base de todas las demás y la que mejor sube.
El nudo. Un churro de un palmo y medio, rodado sobre la mesa del centro hacia fuera, con el que se hace un nudo flojo. Si el churro encoge al estirarlo, se le dejan dos minutos de descanso y cede.
El caracol. El mismo churro, enrollado en espiral, con la punta final metida debajo.
El erizo. Una bola un poco alargada, con el morro pellizcado. Las púas se hacen con las tijeras: cortes pequeños en la superficie, levantando un pico en cada uno. Dos pasas hacen de ojos. Desde los seis años, con tijeras de punta redonda.
Las letras, las iniciales y los muñecos con brazos se ven muy bien crudos y salen del horno irreconocibles, porque la masa crece y los borra. Si quieren marcar el suyo, un corte con tijeras, una semilla o una forma distinta bastan. Y los panecillos se colocan separados cuatro dedos: en el segundo reposo y en el horno crecen hasta tocarse.
Mismo pan, tres tamaños
Con la misma masa, el tamaño de la pieza cambia el tiempo de horno. Siempre a 220 grados y con el horno precalentado.
Panecillos, trenza u hogaza
Diez panecillos
Dos trenzas
Una hogaza
Peso de cada pieza
Unos 80 gramos.
Unos 400 gramos.
Toda la masa, algo más de 800 gramos.
Horno
De 15 a 18 minutos.
De 25 a 30 minutos.
De 35 a 45 minutos.
Para quién
Un grupo: cada niño el suyo, y se enfrían pronto.
Dos o tres niños trenzando juntos.
Casa. En un taller no da tiempo a enfriarla.
Tiempos orientativos, de oficio: cada horno es distinto. La señal fiable es el color tostado y el sonido a hueco al golpear la base con los nudillos, cosa que hace el adulto con un paño.
Qué suele fallar, y cómo se nota
No ha subido. Levadura caducada, agua demasiado caliente o una sala fría. Si a la hora la bola está igual, se le da más tiempo en un sitio templado antes de darla por perdida: junto a una ventana con sol, o dentro del horno apagado con la luz encendida.
Ha salido un ladrillo. Harina añadida durante el amasado, o reposos recortados. Una masa pegajosa al principio es buena señal. La prisa en el segundo reposo se paga con una miga apretada.
Pálido y duro por fuera. Horno poco caliente. El pan necesita entrar a un horno ya a temperatura; si entra mientras se calienta, se seca antes de dorarse.
Crudo por dentro. Piezas demasiado grandes para el tiempo que se les dio, o se abrió recién salido. El pan sigue haciéndose mientras se enfría: los panecillos piden un cuarto de hora de rejilla antes de abrirlos, y la hogaza, una hora.
Sabe a poco. Se olvidó la sal. Pasa más de lo que parece, porque se añade en un momento aparte. En un grupo, se nombra a un encargado de la sal por mesa.
Cómo cabe en una tarde o en un taller
En casa, el pan se hace alrededor de otra cosa. Se amasa después de comer, el primer reposo coincide con la siesta o con los deberes, se da forma antes de la merienda y los panecillos salen para la cena.
En un taller de hora y media solo cabe un reposo, así que hay que elegir. Lo más habitual es que el adulto traiga la masa con el primer reposo hecho: el grupo da forma al empezar, los panecillos reposan media hora mientras se hace otra cosa, y hay tiempo de hornear y de que se enfríen lo justo para llevarlos en una bolsa de papel. La «otra cosa» puede ser amasar entre todos una masa nueva, para tocar la harina, o el vaso de la levadura.
Se llevan a casa en bolsa de papel abierta, nunca de plástico mientras estén templados, porque sudan y se ablandan.
Si un día el pan sale bien, el siguiente paso es la pizza, que es la misma masa con aceite. El resto, en Cocinar con niños.
Preguntas frecuentes
¿Qué ingredientes lleva el pan básico?
500 gramos de harina de fuerza, 320 mililitros de agua templada, 10 gramos de sal y 5 gramos de levadura seca de panadería, o 15 de la fresca. Salen diez panecillos o una hogaza.
¿Cuánto se tarda en hacer pan con niños?
Unas dos horas y media, de las que solo cuarenta minutos son de trabajo: el resto son dos reposos, de una hora y de media hora, y el horno.
¿A qué temperatura se hornean los panecillos?
A 220 grados, con el horno precalentado, de quince a dieciocho minutos. Están hechos cuando se han dorado y suenan a hueco al golpear la base.
¿Por qué no sube la masa?
Lo normal es que la levadura esté caducada, que el agua estuviera demasiado caliente o que haga frío en la sala. Con más tiempo en un sitio templado, muchas veces acaba subiendo.
¿Se puede hacer con harina normal?
Sale, aunque con la miga más compacta. La harina de fuerza tiene más proteína y aguanta mejor el gas de la fermentación; es la que lo pone en el paquete, o la que se vende como harina de pan.
De dónde salen los datos
1 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Estados Unidos): «Harina y masa crudas». Ver la fuente
2 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Enfermedad celiaca». Ver la fuente