Campamentos · 6 de 9

Qué almuerzo aguanta el calor

El almuerzo de un campamento sale de la nevera de casa a las ocho, viaja en una mochila oscura, espera dos o tres horas en un pasillo y se come en diez minutos, de pie y con ganas de volver a jugar. Hay que elegirlo sabiendo eso.

6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Varios niños comen sentados a una mesa; una niña sonríe a la cámara con el tenedor en la mano

Tres horas sin nevera

El almuerzo de media mañana es una comida pequeña con un problema grande: el tiempo que pasa entre que se prepara y que se come. En un campamento que empieza a las nueve, el recreo llega a media mañana, dos horas largas después. Si tu hijo entra antes, a la acogida, puede que el táper lleve fuera del frigorífico desde las siete y media.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) dedica una campaña a las intoxicaciones alimentarias de verano. Explica que estos meses son especialmente críticos porque las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos y porque se come más fuera de casa, donde es más probable que los alimentos no se mantengan a la temperatura adecuada1.

Sus recomendaciones están pensadas para la cocina de casa, y se aplican bien a una fiambrera: evitar dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente, mantener en frío, a 5 °C como máximo, lo que no se vaya a consumir enseguida, y no tener las sobras más de dos horas fuera de la nevera1. Un almuerzo de campamento supera ese margen casi siempre. Así que primero toca decidir qué meter, y después cómo mantenerlo fresco.

Lo que llega bien y lo que no

Vale una regla de andar por casa: lo que guardas en la despensa aguanta la mañana; lo que guardas en la nevera necesita frío también en la mochila.

Cómo se porta cada alimento en una mochila en julio
Aguanta sin fríoNecesita frío o se queda en casa
FrutaEntera y con su piel: plátano, manzana, mandarina, pera.Cortada o pelada de víspera, salvo que vaya refrigerada.
PanSolo o con aceite.Con rellenos que en casa viven en la nevera, si no lleva frío.
LácteosLos que se venden sin frío y cuyo envase no pide nevera antes de abrirse.Yogures, quesos frescos y batidos de nevera.
CocinadosPoco recomendables para media mañana.Tortilla, pasta, arroz o restos de la cena: son justo lo que la AESAN pide no dejar a temperatura ambiente.
SalsasNinguna.Mayonesas y salsas con huevo, que deben conservarse en frío.
DulcesGalletas o bizcocho sencillos, sin cobertura.Chocolate y coberturas: llegan derretidos y lo manchan todo.

Criterio de oficio apoyado en las recomendaciones de conservación de la AESAN1. No es una pauta de alimentación: para eso, vuestro pediatra.

«Pero si huele bien»

Es lo que se oye cuando alguien defiende el bocadillo que ha pasado la mañana al sol. La AESAN contesta sin rodeos: una contaminación microbiana, incluso elevada, no tiene por qué notarse en el aspecto del alimento. La apariencia no basta1.

En el campamento eso quiere decir que, si el almuerzo se ha quedado en el coche, en una mochila al sol o es el mismo de ayer que no se comió, no se arregla oliéndolo. Y a la vuelta, lo que haya sobrado de algo perecedero va a la basura, no al almuerzo del día siguiente.

Cómo ganarle un par de horas al calor

Si quieres mandar algo que necesita frío, hay maneras de ayudarle. Ninguna convierte una mochila en un frigorífico.

  • Bolsa isotérmica pequeñaCon un acumulador de frío dentro. Que quepa en la mochila y que él sepa abrirla.
  • La botella, del congeladorUna botella de agua medio congelada junto al almuerzo hace de acumulador y a media mañana está para beber.
  • De la nevera a la mochila, lo últimoPrepáralo por la mañana, o sácalo del frigorífico justo antes de salir.
  • Lejos del solEnséñale a dejar la mochila a la sombra. Y pregunta dónde se guardan las mochilas durante la mañana.
  • Pregunta si hay neveraAlgunos centros la tienen y otros no, y no siempre está disponible para el campamento. No des por hecho que la habrá.

El envase manda tanto como lo de dentro

En casi todos los recreos hay un niño con la fiambrera en la mano buscando a un adulto: el cierre está duro o la tapa hace vacío. Mientras espera, los demás ya están jugando.

El almuerzo bien pensado es el que un niño abre, se come y recoge sin ayuda. Envase con cierre fácil y que haya probado en casa. Fruta que sepa pelar, o que no necesite pelarse. Raciones pequeñas: el recreo dura lo que dura, y casi todos prefieren jugar a terminarse un bocadillo grande.

Marca la base y la tapa. Y si tu hijo se estrena, lo que más importa del primer almuerzo está en el primer día, paso a paso.

Para beber, agua

La Asociación Española de Pediatría, cuando habla de hidratación y ejercicio, es breve: el agua fresca es la bebida ideal para reponer líquidos, y no se ha comprobado que las bebidas comerciales den un beneficio mayor. Recomienda beber antes, durante y después de la actividad, poco a poco, y evitar las bebidas con gas o con cafeína2.

Para la mochila, eso es una botella de agua y nada más. Con su nombre, con un cierre que no gotee y de un tamaño que pueda cargar. Pregunta si se rellenan durante la mañana: si hay fuente o grifo, una botella mediana que se rellena pesa menos que una grande.

De que beban a tiempo se encarga el equipo. Un niño metido en un juego no se acuerda del agua hasta que se le manda parar, y por eso los días de calor se para el juego y beben todos a la vez. Lo explicamos en olas de calor: qué cambia ese día.

Cuando el táper vuelve lleno

Ocurre a menudo y casi nunca significa lo que tememos. Los primeros días hay demasiado que mirar. Otros días el juego del recreo era mejor que el bocadillo. A veces, simplemente, no ha sabido abrirlo y no lo ha dicho.

Antes de cambiar el menú, pregúntale por el envase y por el rato, y coméntalo en la puerta: el monitor ve quién almuerza y quién no. Si lo que hay es poco apetito durante varios días o te preocupa cómo come, eso ya no es un asunto de mochila y se habla con su pediatra.

Quien entra a la acogida y no ha desayunado en casa puede traer el desayuno en la mochila; en ese caso son dos comidas las que viajan, y lo dicho sobre el calor vale para las dos. El resto de lo que va cada día está en la lista, según el campamento.

Dudas sobre el almuerzo

¿Puede llevar un bocadillo de embutido o de queso?

Si va con frío, en una bolsa isotérmica con acumulador y preparado esa mañana. Sin frío y en pleno julio, mejor algo que no necesite nevera.

¿Hay nevera en el campamento para los almuerzos?

Depende del centro. Pregúntalo antes y no cuentes con ella: aunque exista, puede no caber el almuerzo de todos.

¿Cuánta agua tiene que llevar?

Una botella que pueda cargar y abrir solo. Pregunta si se rellenan durante la mañana; si es así, una mediana basta.

¿Puede llevar zumo o un refresco?

Mejor agua. La Asociación Española de Pediatría señala el agua fresca como la bebida ideal para reponer líquidos y recomienda evitar las que llevan gas o cafeína.

¿Y si no se come el almuerzo?

Pasa mucho, sobre todo los primeros días. Comprueba que sabe abrir el envase y coméntalo con su monitor a la salida. Si te preocupa su alimentación, consulta con su pediatra.

De dónde salen los datos

  1. 1 Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). «Prevenir intoxicaciones alimentarias en verano» (campaña de seguridad alimentaria). Ver la fuente
  2. 2 Asociación Española de Pediatría, En Familia. Artículo sobre la hidratación en el deporte. Ver la fuente

Y si quieres que lo hagamos nosotras

Nuestros campamentos

Urbanos, con pernocta, de Navidad, de Semana Santa y días sin cole, en Madrid y Guadalajara.

Ver los campamentosEscríbenos

Niños con mochilas chocan las manos en el parque

Antes de irte

¿Te avisamos de lo próximo?

Campamentos, talleres y planes con peques, antes que nadie. Solo de lo que te interese, y te das de baja con un clic.