Juegos · 1 de 8

Juegos para días de lluvia: una hora sin patio

Han estado sentados toda la mañana, contaban con salir y no se sale. Entran en la sala con el cuerpo del recreo y las zapatillas mojadas. Pedirles que se sienten a dibujar es perder el primer cuarto de hora. Sale mucho mejor moverlos primero, dentro y con cabeza, y bajar después.

8 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura

Niños jugando con aros en el gimnasio

Un día de lluvia se empieza de pie

Con lluvia tienta poner una película o repartir folios. Las dos cosas valen para el final. Al principio hay un grupo que lleva horas de silla y al que le acaban de quitar el único rato de correr. La Organización Mundial de la Salud llama sedentarismo a estar sentado, reclinado o tumbado mientras se está despierto, y pide a todas las edades limitar ese tiempo.1 Un día de lluvia en un colegio es justo eso, salvo que alguien lo remedie.

Moverse dentro tiene sus reglas. No se corre: se anda rápido, se salta en el sitio, se cambia de silla. El juego ocupa a todos a la vez, porque una fila de veinte esperando turno en un aula es un problema asegurado. Y el volumen sube poco a poco, con juegos de obedecer una orden antes que juegos de perseguirse.

El sitio manda. Si hay gimnasio o porche, se usa. Si solo hay un aula, se apartan las mesas contra la pared, de dos en dos y sin arrastrar. Si ni eso, los dos primeros juegos de esta página se hacen de pie junto a la silla.

Una hora de lluvia, repartida

De más movimiento a menos. Si se hace al revés, nadie se levanta después del juego tranquilo.

Sesenta minutos en una sala
  1. 0-5
    Preparar la salaMesas a la pared, mochilas a un rincón, una línea de cinta en el suelo. Lo hacen ellos: ya es moverse.
  2. 5-15
    Arranque en el sitioMar y tierra o enanos y gigantes. Todos a la vez, sin desplazarse, con órdenes cortas.
  3. 15-30
    El juego grandeLa ensalada de frutas, con las sillas en corro. Es el pico de la hora: aquí se ríen y sudan.
  4. 30-40
    El que hace mirarEl director de orquesta. Siguen moviéndose, pero ya sentados y pendientes de un solo compañero.
  5. 40-50
    Por turnosEl limbo, con música baja. Juega uno cada vez y el resto anima sin gritar.
  6. 50-55
    BajarUn juego de silencio: los leones dormidos o el minuto.
  7. 55-60
    RecogerLa sala vuelve a quedar como estaba, en el mismo orden en que se movió.

Orientativo. Con Infantil, cada juego dura la mitad y se hacen más.

Dos para empezar sin moverse del sitio

Mar y tierra

Edad: desde 4 años. Jugadores: de 5 a 30. Material: una línea en el suelo, de cinta de carrocero o la junta de las baldosas. Espacio: una fila a lo largo de la sala. Duración: 5 a 8 minutos.

Cómo se explica en tres frases: «Todos en fila, con la línea delante de los pies: donde estáis es la tierra y al otro lado está el mar. Cuando yo diga “mar” o “tierra”, saltáis con los pies juntos a ese lado. Si ya estáis ahí, no os movéis».

Reglas: el que dirige acelera y repite la misma palabra dos veces para pillar al que salta por inercia. Quien se equivoca da una vuelta sobre sí mismo y sigue jugando. Variantes: «orilla», con un pie a cada lado. «Aire», un salto en el sitio. Decir una palabra y señalar el lado contrario con el brazo. En algunos sitios lo llaman «orilla y río». Qué suele fallar: la fila demasiado apretada acaba en pisotones, así que se deja un brazo de distancia entre uno y otro. Y los calcetines resbalan sobre baldosa: se juega calzado.

Enanos y gigantes

Edad: desde 3 años. Jugadores: los que haya. Material: ninguno. Espacio: de pie junto a la silla o en corro. Duración: 5 minutos.

Cómo se explica: «Cuando diga “gigantes”, os ponéis de puntillas con los brazos arriba. Cuando diga “enanos”, os agacháis del todo. Atentos, porque yo voy a intentar engañaros».

Reglas: se obedece lo que se oye, no lo que se ve. El que dirige dice «enanos» y se estira, o dice «gigantes» en voz muy baja. Variantes: añadir «personas», de pie y normales. Que dirija un niño. Con mayores, al revés: a la orden «gigantes», agacharse. Qué suele fallar: alargarlo. Son muchas sentadillas seguidas y a los cinco minutos los pequeños se tiran al suelo. Se corta antes y se pasa al siguiente.

Dos con las sillas en corro

La ensalada de frutas

Edad: desde 6 años. Jugadores: de 10 a 30. Material: una silla por jugador menos una. Espacio: un corro de sillas mirando hacia dentro. Duración: 10 a 15 minutos. También se llama «la macedonia» o «la cesta de frutas».

Cómo se explica: «Cada uno es una fruta: fresa, plátano, naranja o pera. Quien está en el centro dice una fruta, y todos los que lo sean se levantan y cambian de silla; él aprovecha para sentarse. Si dice “ensalada de frutas”, cambiamos todos».

Reglas: las frutas se reparten contando de uno a cuatro alrededor del corro. No vale sentarse en la silla de al lado ni volver a la propia. Quien se queda sin silla pasa al centro. Variantes: en vez de frutas, frases: «que se cambien los que lleven algo azul», «los que tengan un hermano», «los que hayan desayunado tostadas». Sirve para conocerse en los primeros días. Qué suele fallar: los choques. Se cruza andando rápido; quien corre, vuelve a su silla. Las sillas que resbalan se apoyan contra la pared o se cambian por aros o folios pegados al suelo. Y hay quien se queda en el centro a propósito: a la tercera vez seguida, elige a su sustituto.

El director de orquesta

Edad: desde 5 años. Jugadores: de 8 a 30. Material: ninguno. Espacio: corro sentado, en sillas o en el suelo. Duración: 10 minutos.

Cómo se explica: «Uno sale de la sala. Entre los que quedamos elegimos un director: él hace un gesto y todos lo copiamos, y lo va cambiando cuando quiere. El que estaba fuera entra al centro y tiene tres intentos para adivinar quién dirige».

Reglas: los gestos son de músico o de lo que se le ocurra: palmas, tocar el violín, darse en las rodillas, chasquear los dedos. El director cambia de gesto cuando el del centro mira a otro lado. Si lo adivinan, el director sale la vez siguiente. Variantes: con gestos silenciosos, para acabar bajando el volumen. Con dos directores que se alternan. Qué suele fallar: que todos miren fijamente al director y lo delaten. El truco se dice antes: cada uno copia al que tiene enfrente, no al director. Y el director que no cambia nunca: se le pide un gesto nuevo cada vez que cuentes diez con los dedos.

Uno por turnos, con música baja

El limbo

Edad: desde 5 años. Jugadores: de 6 a 15 por cuerda. Material: una cuerda o un palo de escoba, y música. Espacio: un pasillo de cuatro metros. Duración: 10 minutos.

Cómo se explica: «Dos sujetan la cuerda a la altura del pecho. Los demás pasáis por debajo, de uno en uno, echando el cuerpo hacia atrás, sin tocarla y sin apoyar las manos en el suelo. Cuando hayamos pasado todos, la cuerda baja un palmo».

Reglas: quien toca la cuerda releva a uno de los que la sujetan, así nadie queda fuera. Se para a la altura de la cintura del más bajo: por debajo de ahí ya no es un juego, es una caída. Variantes: pasar por parejas de la mano. Pasar «como sea» en la última ronda: reptando, rodando, de lado. Con Infantil vale agacharse desde el principio. Qué suele fallar: los que sujetan suben o bajan la cuerda según quién pase; se les da una referencia fija, como el respaldo de dos sillas. Con más de quince, la fila se hace larga: dos cuerdas a la vez. Y sobre suelo duro, quien se echa demasiado atrás se cae de espaldas: se pone una colchoneta o se permite doblar las rodillas hacia delante.

Cuál cabe en tu sala

Los cinco, según la edad, el sitio y el ruido que hacen.

Cinco juegos de movimiento para dentro
3-5 años6-8 años9-12 añosCon las mesas puestasTodos a la vezRuido bajo
Mar y tierra
Enanos y gigantes
La ensalada de frutas
El director de orquesta
El limbo

Criterio de oficio. Mar y tierra cabe con las mesas puestas si hay un pasillo libre junto a la pizarra.

Para seguir

Para los últimos cinco minutos, los juegos de silencio tienen su ficha en juegos tranquilos. Si no se pueden apartar las mesas, en juegos para el aula y, si queda solo un pasillo, en juegos para poco espacio. El globo que no cae y las cuatro esquinas, que también salvan una tarde de agua, están en juegos sin eliminados. Y la visión de conjunto, en juegos de interior.

Qué pasa con una extraescolar de patio cuando llueve, y qué conviene preguntar en septiembre, es otro tema, y está en si llueve.

Dudas sobre los días de lluvia

¿Qué hago con una clase entera un día de lluvia?

Empezar por un juego de movimiento en el sitio, como mar y tierra o enanos y gigantes, seguir con uno grande en corro y acabar con uno de silencio. Sentarlos a dibujar nada más entrar suele salir mal.

¿Qué juego de movimiento cabe en un aula?

Con las mesas puestas, enanos y gigantes, de pie junto a la silla. Con las mesas apartadas, mar y tierra, la ensalada de frutas con las sillas en corro, el director de orquesta y el limbo.

¿Se puede hacer con niños de Infantil?

Sí: enanos y gigantes, mar y tierra y el director de orquesta funcionan desde los tres o cuatro años. Cada juego dura la mitad que con mayores y se cambia antes de que se cansen.

¿Cuánto debe durar cada juego?

Entre cinco y quince minutos. Dentro, un juego se corta cuando todavía va bien: la ronda de más es la que acaba en jaleo.

De dónde salen los datos

  1. 1. Organización Mundial de la Salud. «Actividad física». Nota descriptiva (definición de sedentarismo y recomendación de limitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias). Ver la fuente

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