Cartón y material reciclado: lo que se guarda y lo que se hace
El mejor material de manualidades entra en casa cada semana y sale por el cubo amarillo y el azul. Tiene una pega: cada envase se corta, se pinta y se pega de una manera, y casi ninguna es la que uno espera. Qué merece guardarse, qué no, y cuatro piezas con su ficha.
6 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
La caja de reciclar: qué entra y qué no
Una caja con tapa, y dentro solo lo que esté limpio y seco. Lo que huele, se tira.
Cajas de cereales y de galletasEs cartulina gratis: cartón fino que corta una tijera infantil. La cara gris de dentro coge bien el rotulador y la témpera.
Tubos de cartónLos del papel de cocina y los del papel de aluminio son largos y duros. Los del papel higiénico los usa quien quiere; hay centros que prefieren no pedirlos, y basta con cortar en dos uno de cocina.
Hueveras de cartónEnteras, sin restos de huevo; si tienen alguno, van al contenedor. Las de plástico no cogen la pintura.
Botellas y taponesBotellas pequeñas de agua, con su tapón, enjuagadas y secas. Los tapones, lavados y separados por colores.
Cajas de zapatos y de embalarLa de zapatos es una casa, un garaje o un teatro. La de embalar da cartón grueso para bases y tableros.
Lo que no entraLatas con el borde cortante, vidrio, envases de productos de limpieza o de medicinas y bandejas que hayan tenido carne o pescado.
Cada envase, a su manera
Antes de elegir la pieza conviene saber si el niño va a poder cortarlo y con qué se pinta y se pega.
Qué admite cada material de la caja
Lo corta un niño
Agarra la témpera
Se pega con barra
Se pega con cola blanca
Admite rotulador normal
Caja de cereales
Tubo de cartón
Huevera de cartón
Cartón de embalar
Botella de plástico
Tapones
Criterio de oficio. El plástico se decora con cinta adhesiva de colores, pegatinas y rotulador permanente, que es cosa de mayores y con la mesa cubierta. El cartón de embalar y la huevera los corta el adulto.
Hay dos cartones y no se parecen
El cartón fino, el de las cajas de cereales, se comporta como una cartulina gruesa. El de embalar lleva dentro una capa ondulada, y por culpa de ella no se corta con tijera infantil, solo se dobla limpio en el sentido de los canales y chupa la pintura, así que el color de fondo pide dos manos.
Para un taller, el cartón de embalar llega cortado. El cúter es del adulto y se usa antes de que lleguen los niños, sobre una base que se pueda rayar. Lo que sí hacen ellos es pintarlo, forrarlo con papel y cola blanca, y unirlo con cinta de embalar, que agarra donde la barra no.
Ojo con el orden: en el cartón primero se pinta y después se pone la cinta. La témpera sobre la cinta adhesiva se cuartea al secar y se cae en escamas.
Con un tubo y con una huevera: dos de Infantil
Los prismáticos
Edad: desde los tres años. Tiempo: media hora, más el secado si se pintan. Material: dos tubos cortos de cartón por niño, témpera o papeles de colores con cola blanca, y grapadora o cinta adhesiva ancha.
Cada niño decora sus dos tubos: pintados con témpera espesa o forrados con trozos de papel pegados con cola blanca a pincel. Cuando están secos se juntan uno al lado del otro y se unen con dos grapas, una en cada boca, o con dos vueltas de cinta. Para qué sirven lo deciden ellos. Valen para una salida al parque, para un safari por el pasillo o para un juego de buscar objetos por el aula.
Qué suele fallar. La barra de pegamento sobre el tubo curvo no sujeta el papel. La témpera aguada reblandece el cartón. Y nada de cordón para colgarlos: con los pequeños, en el patio no se cuelga nada del cuello y los prismáticos van en la mano.
La oruga de huevera
Edad: desde los cuatro años. Tiempo: cuarenta y cinco minutos, y un día de secado. Material: una huevera de cartón de una docena para cada dos niños, témpera, pinceles gordos, medio limpiapipas por niño y un rotulador negro.
El adulto corta la huevera a lo largo: de cada una salen dos filas de seis huecos, y cada fila, boca abajo, es una oruga con seis jorobas. El niño la pinta por fuera, entera o cada joroba de un color. Al día siguiente el adulto abre dos agujeros en la primera joroba con un punzón, el niño pasa por ellos el limpiapipas doblado en uve, que hace de antenas, y le dibuja la cara.
Qué suele fallar. La huevera es dura y no se corta con tijera de punta redonda, así que ese paso se trae hecho. Además bebe mucha pintura y hace falta más de la prevista. Y los ojos dibujados con la pintura todavía húmeda se corren.
Dos que después sirven para jugar
Los bolos
Edad: desde los cinco años. Tiempo: cuarenta y cinco minutos. Material: seis botellas pequeñas iguales con su tapón, papeles de colores, cinta adhesiva de colores, un poco de arena o de agua, hojas de periódico y cinta de embalar.
Dentro de cada botella se meten trocitos de papel de colores y dos dedos de arena o de agua, que le dan peso abajo para que se tenga en pie y no se la lleve el aire. Se cierra el tapón y se le dan tres vueltas de cinta. Por fuera, rayas de cinta de colores o un número grande. La bola se hace arrugando varias hojas de periódico, apretando mucho, y envolviéndola entera en cinta de embalar.
Este taller se hace por equipos, con seis botellas y una bola por grupo de cuatro o cinco, y la segunda mitad de la sesión es la partida. Si además se apuntan los bolos caídos, han sumado sin darse cuenta.
Qué suele fallar. Demasiado peso, y no hay quien los tire; sin peso, se caen solos. La bola floja se deshace al tercer lanzamiento. Pintar la botella tampoco funciona, porque la témpera se despega del plástico en cuanto seca.
El tres en raya de tapones
Edad: desde los seis años. Tiempo: media hora. Material: un cuadrado de cartón de un palmo de lado, rotulador grueso y regla, cinco tapones de un color y cinco de otro, y una bolsa o un sobre para guardarlos.
Se trazan en el cartón dos rayas de arriba abajo y dos de lado a lado: nueve casillas. Cada jugador coge sus tapones y coloca uno por turno; gana quien pone tres en línea. Por detrás del tablero se pega el sobre con los tapones dentro. Quien acaba pronto decora el marco o dibuja en la otra cara un tablero distinto.
Qué hay que mirar. Los tapones figuran, junto a las piezas pequeñas de juguetes, las monedas y las canicas, entre los objetos peligrosos que cita la Asociación Española de Pediatría al hablar de atragantamientos, y el riesgo es mayor en los menores de tres o cuatro años1. Este juego es de Primaria y se guarda cerrado donde no lleguen los hermanos pequeños.
Preguntas frecuentes
¿Qué material reciclado sirve para hacer manualidades?
Cajas de cereales, tubos de cartón, hueveras de cartón, cajas de zapatos, botellas pequeñas de plástico con tapón, tapones y periódicos. Todo limpio y seco.
¿Con qué se pinta una botella de plástico?
Con témpera no: se despega al secar. Se decora con cinta adhesiva de colores y pegatinas, o metiendo papeles de colores dentro. El rotulador permanente agarra, pero mancha la ropa y la mesa para siempre.
¿Cómo se pega el cartón?
El fino, con barra o con cola blanca. El de embalar, con cola blanca y sujetando, o con cinta de embalar. La barra de pegamento no sujeta ni el cartón grueso ni las superficies curvas.
¿Se pueden usar los tubos del papel higiénico?
Depende de cada casa y de cada centro. Quien prefiera evitarlos saca la misma pieza cortando en dos o en tres el tubo de un rollo de papel de cocina.
¿Qué manualidad con cartón pueden hacer los más pequeños?
Los prismáticos de dos tubos: los decoran ellos y el adulto solo los une. Con cuatro años, la oruga de huevera, que llega cortada y solo hay que pintar.
De dónde salen los datos
1 Asociación Española de Pediatría, En Familia: «Atragantamiento en la infancia: prevención y tratamiento» (objetos peligrosos). Ver la fuente