Manualidades con lana: pompón, ojo de dios y telar
La lana es el material de las tardes largas. No mancha, no seca, no hace ruido. Y tiene un efecto que se repite: el niño que no para quieto se queda veinte minutos dando vueltas a un hilo. Tres piezas clásicas con su ficha y lo que conviene saber antes de cortar la primera hebra.
7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Lana gorda, hebras cortas y nudos de adulto
Casi todos los enredos se evitan antes de empezar, con tres decisiones. Una es el grosor: lana gruesa siempre. Con lana fina la pieza avanza tan despacio que a la media hora nadie quiere seguir, y la gruesa tapa los huecos y los errores.
Otra es el largo. Una hebra más larga que los brazos abiertos del niño se enreda sola. Se cortan a esa medida, una brazada, y cuando se acaba se anuda otra. Los ovillos enteros no van a la mesa: ruedan, se cruzan y a los diez minutos hay una madeja común.
Y quedan los nudos. Hasta los siete u ocho años, el nudo que tiene que aguantar lo hace el adulto, y no pasa nada, porque al niño le queda todo lo demás. Para ensartar la lana sin aguja, se envuelve la punta en un trozo de cinta adhesiva, bien apretada, como el remate de un cordón.
Qué se le pide a cada edad
El tramo marca cuándo lo hacen ellos casi entero.
A qué edad sale cada trabajo con lana
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Enrollar lana en un bote o un cartón
sin nudos
El pompón
corta y anuda un adulto
El ojo de dios
el primer nudo, un adulto
La trenza de tres cabos
por parejas
El telar de cartón
solos
Coser fieltro
aguja de punta redonda
Edades en años. Criterio de oficio. Coser un adorno de fieltro está explicado en talleres de Navidad.
El pompón: dos aros de cartón y muchas vueltas
Desde los seis años. Cuarenta y cinco minutos. Cartón fino de una caja de cereales, un vaso y un tapón de botella para dibujar los círculos, lana gruesa y unas tijeras de adulto.
Uno
Dos rosquillas
Se dibujan en el cartón dos círculos con el vaso y, en el centro de cada uno, otro con el tapón. Se recortan los dos aros. Los corta el adulto si el cartón es duro.
Dos
Enrollar
Con los dos aros juntos, se pasa la lana por el agujero y alrededor, una y otra vez, repartiendo las vueltas por todo el aro, hasta que el agujero casi se cierre.
Tres
Cortar por el canto
Se mete la punta de la tijera entre los dos cartones y se corta la lana todo alrededor, por el borde de fuera. Sin soltar el centro.
Cuatro
Atar
Se pasa una hebra entre los dos aros, se le dan dos vueltas y se anuda muy fuerte, con doble nudo. Las puntas de esa hebra se dejan largas para colgarlo.
Cinco
Soltar y peinar
Se retiran los cartones, rasgándolos si hace falta. Se ahueca el pompón entre las manos y se recortan los pelos que sobresalen.
Lo que se tuerce con el pompón
Con pocas vueltas sale calvo: el agujero del centro tiene que quedar casi lleno, y eso son más vueltas de las que parecen. El otro fallo es el nudo flojo, y ese no tiene arreglo: el pompón se deshace a pelos. Por eso lo aprieta un adulto. Y las tijeras de punta redonda no pueden con tantas capas de lana: el paso tres es de tijera de verdad y de mano adulta.
Dos atajos. Si a cada aro se le hace un corte, como una letra ce, la lana entra por la ranura y no hay que pasarla por el agujero en cada vuelta, que es lo que más cansa. Y con dos colores enrollados a la vez sale un pompón moteado.
Con dos pompones, uno grande y otro pequeño, hay un pollito o un muñeco de nieve; el pico y los ojos se recortan en fieltro o cartulina y se pegan con cola blanca. Los ojos móviles de plástico, solo si en casa no hay niños pequeños.
El ojo de dios: dos palos y una sola regla
Edad: desde los seis años. Tiempo: cuarenta y cinco minutos. Material: dos palos planos de madera o dos ramitas rectas del mismo largo, y lana gruesa de tres colores cortada en brazadas.
Los palos se cruzan en aspa por el centro. El adulto los sujeta con un nudo y unas vueltas de lana en diagonal, en un sentido y en el otro, hasta que la cruz no baila. A partir de ahí manda una sola regla: la lana pasa por encima de un palo, le da una vuelta completa alrededor y sigue hasta el palo de al lado, siempre girando hacia el mismo lado. Cada vuelta se coloca junto a la anterior, sin montarse. Poco a poco aparece un rombo que crece desde el centro.
Para cambiar de color se anuda la lana nueva a la anterior y se deja el nudo por detrás. Al llegar cerca de las puntas se remata con un nudo en el último palo y se deja un cabo para colgarlo. De las puntas pueden colgar borlas o pompones pequeños.
Qué suele fallar. Cambian el sentido de giro a mitad y el dibujo se rompe: ayuda marcar con un rotulador el palo por el que se empezó. Otras veces tiran poco y la lana queda floja y se desplaza. O se olvidan de la vuelta completa al palo y solo pasan por encima, con lo que nada se sujeta.
El telar de cartón: tejer de verdad
Edad: desde los siete años. Tiempo: dos sesiones de cuarenta y cinco minutos. Material: un rectángulo de cartón rígido del tamaño de una cuartilla, regla, tijeras, cinta adhesiva, un hilo fuerte o lana fina para montar el telar, lana gruesa de colores y una aguja lanera de plástico o un palo plano con un agujero.
En los dos lados cortos del cartón se marcan rayas cada centímetro y se hace en cada una un corte de un centímetro de fondo. El hilo fuerte se sujeta por detrás con cinta, entra por la primera muesca, baja por delante hasta la muesca de enfrente, pasa por detrás a la siguiente y vuelve a subir. Así hasta el final, donde se sujeta otra vez con cinta. Por delante quedan los hilos tensos y paralelos.
Se teje con la lana gruesa enhebrada: por encima de un hilo, por debajo del siguiente, hasta el otro lado. La fila de vuelta va al contrario, por debajo donde antes fue por encima. Cada fila se empuja contra la anterior con los dedos o con un tenedor. Para cambiar de color se deja el cabo por detrás y se empieza con otro.
Cuando el cartón está lleno, se le da la vuelta, se cortan por la mitad los hilos de detrás y se anudan de dos en dos, pegados al tejido. Sale un tapiz pequeño, un posavasos o la manta de un muñeco.
Qué suele fallar. El tejido se estrecha por el centro, como un reloj de arena, porque en cada vuelta tiran de la lana al girar: hay que dejarla holgada en los bordes. Las filas sin apretar dejan ver el hilo de montar. Y el cartón blando se comba con la tensión; tiene que ser grueso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se hace un pompón de lana?
Se enrolla lana alrededor de dos aros de cartón juntos hasta casi cerrar el agujero, se corta por el borde metiendo la tijera entre los dos cartones, se ata muy fuerte por el centro y se retiran los aros.
¿Qué lana es mejor para manualidades con niños?
Gruesa y de colores vivos. Avanza rápido, tapa los fallos y se maneja sin aguja. La fina solo hace falta para montar el telar.
¿A qué edad pueden tejer en un telar?
Como orientación de oficio, a partir de los siete años en un telar de cartón, que solo pide pasar la lana por encima y por debajo. Antes de esa edad funciona mejor enrollar lana alrededor de un bote o de un cartón.
¿Qué es un ojo de dios?
Una pieza tradicional hecha con dos palos cruzados y lana de colores, que se va enrollando de un palo al siguiente hasta formar un rombo. Se cuelga como adorno.
¿Por qué se me estrecha el tejido del telar?
Porque al girar al final de cada fila se tira demasiado de la lana. Hay que dejarla algo suelta en los bordes y apretar las filas hacia abajo, no hacia los lados.