La pintura es lo que más piden ellos y lo que más aplazan los adultos, casi siempre por el suelo. Tiene arreglo: el desastre de una sesión de pintura se decide en los diez minutos de antes. Qué bote abrir, cómo se monta la mesa y cuatro técnicas en las que nadie tiene que saber dibujar.
7 min de lecturaPor el equipo de AZ Futura
Témpera, acuarela o pintura de dedos
Las tres se limpian con agua. Lo que cambia es cuánto cubren, cuánta agua piden y qué papel aguantan.
Las tres pinturas de una mesa de niños
Témpera
Acuarela
Pintura de dedos
Cómo es
Líquida y opaca: tapa lo que hay debajo.
En pastillas; se moja y queda transparente.
Espesa, pensada para cogerla con la mano.
Para qué
Fondos, estampar, pintar cartón, hueveras y pasta de sal.
Lavados suaves, cielos y agua; pintar encima de un dibujo a cera.
Huellas, manos y pintar sin pincel.
Sobre qué
Cartulina, cartón o papel grueso.
Papel grueso; el folio se ondula.
Papel grande y grueso, o un plástico sobre la mesa.
Desde cuándo
Tres años, con pincel gordo.
Cinco o seis: hay que dosificar el agua.
Lo que indique el envase.
El fallo típico
Demasiada en el plato y demasiado gruesa en el papel: se cuartea.
Tanta agua que el color desaparece y el papel se rompe.
Mezclan todos los colores y sale marrón.
Criterio de oficio. La acrílica es otra cosa: agarra en barro, piedra y madera y aguanta el agua, pero una vez seca no sale de la ropa. Se reserva para piezas concretas, con delantal.
Los diez minutos de antes
Todo esto se hace con los niños todavía fuera. Cuando entran, solo queda pintar.
La mesa
Cubierta y sujeta
Papel de embalar o un hule, pegado por debajo con cinta para que no se mueva. Las sillas, mejor retiradas: de pie se mancha menos.
La ropa
Mangas arriba
Una camiseta vieja de adulto encima de la suya hace de bata y tapa hasta las rodillas.
La pintura
Poca y en plato
Una cucharada de cada color en un plato de cartón. Se repone; nunca se deja el bote en la mesa.
Los pinceles
Uno por color
Con los pequeños, cada color tiene su pincel y no hay bote de agua. Con los mayores, un bote bajo y ancho, que no vuelque, y un trapo.
El secado
Con sitio y con nombre
El nombre se escribe a lápiz por detrás antes de empezar. Y las obras van a una cuerda con pinzas o al suelo junto a una pared.
Dos en las que la pintura trabaja sola
La mariposa de simetría
Edad: desde los tres años. Tiempo: veinte minutos, y otros tantos al día siguiente. Material: una cartulina blanca o un papel grueso tamaño folio, témpera espesa de tres o cuatro colores y una cuchara o un pincel gordo.
El papel se dobla por la mitad y se abre. En una sola de las mitades, cerca del pliegue, se dejan caer cinco o seis pegotes de pintura del tamaño de una avellana. Se cierra el papel y se alisa con la palma, del pliegue hacia fuera. Al abrirlo, la mancha se ha copiado en el otro lado. Una vez seca se recorta la silueta o se le dibujan el cuerpo y las antenas con rotulador.
Con los mayores da pie a hablar de simetría: qué otras cosas tienen dos mitades iguales, y qué pasa si se pliega en cuatro.
Qué suele fallar. Demasiada pintura, que rebosa por los bordes y pega las dos mitades. Pintura aguada, que da una mancha gris. Y entretenerse: si la témpera se seca antes de cerrar, no se copia nada.
El árbol soplado
Edad: desde los seis años. Tiempo: media hora. Material: cartulina blanca, témpera muy rebajada con agua o acuarela líquida, un pincel y una pajita por niño.
Se deja una gota gruesa de pintura líquida en la parte baja de la cartulina. Con la pajita casi tumbada y a un dedo de la gota, se sopla empujándola hacia arriba: la gota corre y se ramifica como un tronco. Girando el papel y soplando desde otros lados salen las ramas. Las hojas se añaden después con la yema del dedo mojada en otro color.
Qué hay que mirar. Se sopla, nunca se aspira. Por eso no es una técnica de Infantil, y antes de repartir la pintura se ensaya con una gota de agua. Las pajitas no se comparten. Y quien sopla mucho rato seguido se marea: se hace por turnos cortos.
Dos con truco: el dibujo que aparece y los sellos de casa
El dibujo secreto
Edad: desde los cuatro años. Tiempo: media hora. Material: papel blanco grueso, una cera blanca o una vela, acuarela o témpera muy aguada de un color oscuro y una brocha ancha.
Se dibuja con la cera blanca sobre el papel blanco, apretando: casi no se ve. Después se pasa la brocha cargada de pintura muy líquida por toda la hoja. La cera rechaza el agua y el dibujo aparece en blanco sobre el fondo de color. Por parejas funciona como mensaje secreto: uno dibuja y el otro lo revela.
Qué suele fallar. Dibujan flojo y no queda cera suficiente. La pintura está espesa y lo tapa todo: tiene que ser casi agua teñida. Y el folio fino, que se ondula con el lavado; por eso el papel grueso.
Sellos con lo que hay
Edad: desde los tres años. Tiempo: cuarenta minutos. Material: cartulina, témpera, platos y cosas que dejen huella: un tapón de corcho, el borde de un tubo de cartón, un trozo de esponja sujeto con una pinza de la ropa, un tenedor de cartón, media patata.
En cada plato se pone una bayeta o una esponja plana empapada en pintura, que hace de tampón y evita que el sello chorree. Se aprieta el sello en el tampón y luego en el papel, sin arrastrar. El corcho da lunares; el tubo, anillos; la esponja, nubes. La patata la corta el adulto por la mitad y le talla una forma sencilla, un triángulo o una estrella; antes de usarla se seca con papel.
Recoger también es parte de la sesión, y tiene su orden. Primero las obras, al secadero. Después los pinceles, todos a un cubo con agua, que se lavan más tarde y se dejan secar tumbados o con el pelo hacia arriba. Luego las manos, por turnos y sin tocar nada por el camino. Y al final el papel de la mesa, que se enrolla hacia dentro con los platos y va entero a la basura.
La témpera suele salir de la ropa con agua fría y jabón si no se ha dejado secar durante días; algunos colores muy intensos dejan sombra, y por eso la camiseta vieja. La acrílica seca no sale. Y la pintura de un suelo de gimnasio o de baldosa sale con una fregona, siempre que alguien haya pensado en traerla.
La témpera, con pincel gordo, o la pintura de dedos si el envase la indica para su edad. Las dos se limpian con agua. La acuarela pide controlar el agua y encaja mejor a partir de los cinco o seis años.
¿Sobre qué papel se pinta con témpera?
Sobre cartulina, cartón o papel grueso. El folio se ondula con la humedad y se rompe al levantarlo.
¿Cómo evito que acaben mezclando todos los colores?
Poniendo poca pintura, dos o tres colores que combinen bien entre sí y un pincel para cada color. Si cada niño tiene seis colores y un solo pincel, a los diez minutos todo es marrón.
¿Cuánto tarda en secar la témpera?
Depende del grosor de la capa y de la humedad del sitio. Como orientación de oficio, una capa fina se puede tocar en menos de una hora, y una mariposa de simetría, con sus pegotes, necesita hasta el día siguiente.
¿Qué técnica de pintura puede hacer un niño que dice que no sabe dibujar?
Cualquiera de las cuatro de esta página. En la mariposa de simetría, los sellos, el dibujo secreto con cera y el árbol soplado, el resultado no depende del trazo.
De dónde salen los datos
1 Real Decreto 1205/2011, de 26 de agosto, sobre la seguridad de los juguetes: artículos 1 y 2, anexo V y apéndice C del anexo II. Boletín Oficial del Estado. Ver la fuente
2 Comisión Europea: Reglamento (UE) 2023/2055, restricción de los microplásticos añadidos intencionadamente a los productos; apartado sobre la purpurina (en inglés). Ver la fuente